La Policía Nacional ha hecho llegar este miércoles a sus unidades un protocolo interno con pautas de prevención frente a un posible contagio asociado al hantavirus, un riesgo que en el entorno policial se califica como “bajo y fundamentalmente ambiental”.
Este documento, al que ha tenido acceso Europa Press, se ha remitido en paralelo a la decisión del Gobierno de poner en marcha el Mecanismo Europeo de Protección Civil para permitir que el buque 'MH Hondius', procedente de Argentina, atraque en un puerto del archipiélago canario.
Según lo previsto, los 14 ciudadanos españoles serán evacuados en un avión militar con destino al Hospital Gómez Ulla de Madrid, mientras que el resto de los pasajeros permanecerá a bordo del crucero hasta que puedan ser repatriados en avión a sus respectivos países.
En las directrices internas, el Área de Coordinación de Prevención de Riesgos Laborales insta a los agentes que puedan verse implicados en esta situación sanitaria a utilizar mascarillas y guantes, además de un mono desechable cuando exista contacto con material potencialmente contaminado por hantavirus.
“No existe vacuna ni tratamiento específico, así que la prevención es clave”, recalca la Policía Nacional, que igualmente aconseja el uso de protección ocular cuando haya presencia de polvo o suciedad en suspensión.
El texto precisa que “el riesgo asociado al hantavirus en el ámbito policial se considera actualmente bajo y fundamentalmente ambiental”, e incide en que la principal forma de exposición es la inhalación de partículas contaminadas procedentes de excreciones de roedores.
Por ello, se subraya que ventilar adecuadamente los espacios, emplear mascarillas FFP2 o FFP3 para la protección respiratoria y evitar levantar polvo “constituyen medidas preventivas eficaces para minimizar el riesgo”.
La Policía detalla que el periodo de incubación suele situarse, en términos generales, entre una y tres semanas. “Es importante señalar que existen casos de personas infectadas con hantavirus que cursan con infecciones asintomáticas, es decir, sin producir la enfermedad o con cuadros leves”, añade el documento.
En aquellos casos en los que aparezca sintomatología pulmonar asociada al hantavirus, se recuerda que los signos clínicos se asemejan a los de un cuadro gripal, con fiebre, dolores musculares, escalofríos, cefaleas, náuseas, vómitos y, en ocasiones, dolor abdominal y diarrea.