Los ministros de Sumar Mónica García, Pablo Bustinduy y Ernest Urtasun han reivindicado la defensa de los servicios públicos frente a las políticas del PP en Andalucía, centrando sus críticas en el modelo sanitario impulsado por el presidente andaluz, Juanma Moreno. La ministra de Sanidad ha denunciado con dureza la externalización de servicios vinculados al cáncer de mama: “Malditos sean aquellos que una vez que han externalizado y han perjudicado la vida de las mujeres que estaban pendientes de un cribado del cáncer de mama, además han mentido y las han insultado”.
“Malditos sean quienes juegan con nuestra salud y además insultan a las víctimas; malditos sean quienes hayan externalizado y hayan privatizado el derecho a la protección de nuestra salud”, ha reiterado García durante el acto en Sevilla ‘Un paso al frente. Por Andalucía’, en el que ha arropado al candidato de la coalición Por Andalucía a la Presidencia de la Junta, Antonio Maíllo, y a la candidata por Cádiz, Esperanza Gómez.
La titular de Sanidad ha subrayado que “el cribado de cáncer de mama es sagrado”, al igual que la sanidad pública y la salud de las mujeres. Ha señalado como enemigo político a “quien recorta y quien precariza” y ha acusado a Juanma Moreno Bonilla, al que ha descrito como “ese lobo con piel de cordero”, de haber privatizado “un 40% más de vuestra sanidad pública, de vuestro derecho a la protección de la salud”.
Para García, estas decisiones “no es casualidad y “ya no existe una derecha moderada, existe una derecha radical”, situando a Moreno como una versión tardía de la presidenta madrileña: ha afirmado que el dirigente andaluz “es Ayuso con unos años de retraso, una apariencia de buenas formas, un poquito de mejor sintaxis, pero exactamente los mismos objetivos que ha tenido Ayuso y que sigue teniendo el PP y la ultraderecha de nuestro país”.
La ministra ha ampliado el foco hacia otros adversarios políticos, a los que ha definido como “los generadores de desigualdades, del caos, de las guerras y de la incertidumbre”. Ha asegurado que “miramos a los hombres de la guerra y también a sus lacayos; a aquellos que se lo llevan crudo desde nuestros servicios públicos; a aquellos que ya van por su cuarto piso de lujo y que hacen caja con nuestros derechos a la vivienda”, así como a quienes “usan el miedo como herramienta política”.
García ha defendido que Andalucía “puede ser ese punto de inflexión, de retroceso de la Internacional del Odio, sobre la que ha cabalgado tan ricamente el moderado de Moreno” y ha llamado a “derrotar políticamente a la chusma ultra”. “No queremos más desigualdad”, ha remachado, presentando a la coalición de izquierdas como una herramienta para impulsar cambios profundos.
Ha insistido en que esta alianza política está “para transformar” y que “para nosotros la justicia social, la equidad la solidaridad, la igualdad y la paz no son un lema de campaña, son el ADN que nos atraviesa día a día”. A su juicio, “merece la pena” formar parte del Ejecutivo por los avances sociales logrados por las fuerzas de izquierda, y ha reivindicado el papel de Sumar como motor dentro del Gobierno al asegurar que se sienten “quienes agitamos el Gobierno frente a una socialdemocracia que estaba lánguida”. Además, ha recalcado que ahora las ideas “sean las que alumbren el mundo; ideas progresistas que no han salido de Ferraz, no; han salido de todos vosotros y vosotras, de la izquierda transformadora que lleva años luchando y agitando”.
En la misma línea, el ministro Pablo Bustinduy ha reivindicado una izquierda “que dice alto y claro que no queremos un mundo de fascistas y oligarcas, que nuestro pueblo aborrece a los tiranos, a los verdugos y a sus lacayos” y ha garantizado que continuarán “defendiendo el interés de la gente trabajadora siempre y ante quien haga falta, con los principios intactos”.
Bustinduy ha recordado que las actuales políticas de defensa nacen de que “fue la calle quien dijo no a la guerra y porque la izquierda ha peleado con uñas y dientes”, y ha puesto en valor medidas sociales como las subidas salariales, la recuperación de la sanidad universal o las actuaciones para que las personas migrantes “dejen de ser tratadas como mercancías”. Frente a ello, ha contrapuesto el “bochorno” de observar a un PP y a la ultraderecha “arrodillarse ante tiranos y genocidas”.
“Van de patriotas, pero cuando un extranjero ataca su país, se ponen de su parte. Van de cristianos, pero callan mientras Trump insulta al Papa de Roma”, ha señalado el ministro, convencido de que “no hay un principio que no les quede grande”.
El titular de Derechos Sociales ha destacado que este año y el próximo caduca el contrato de alquiler a 360.000 andaluces y ha recordado que el día 28 se vota en el Congreso de los Diputados la convalidación del decreto de vivienda que contempla la prórroga de esos contratos. En este contexto, ha interpelado directamente a la derecha: se ha preguntado “qué van a votar PP y la ultraderecha de Vox” y “qué le va a decir Moreno a esos 360.000 andaluces y andaluzas”.
“Yo le digo al señor Moreno que alguien que quiera su tierra no vota para echar a la gente de su casa, que alguien que quiera su tierra no desmantela los servicios públicos, que alguien que quiera su tierra no permite que la sanidad o la educación sean un privilegio para quien se lo pueda pagar, que alguien que quiera su tierra la defiende, defendiendo a la gente honrada, a la gente trabajadora, como va a hacer Antonio Maíllo y los diputados de Por Andalucía”, ha concluido Bustinduy.
“Desenmascarar” a Moreno Bonilla y frenar los recortes
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha afirmado que “Andalucía se prepara para que el próximo 17 de mayo mandemos las políticas de recortes de Moreno Bonilla a la papelera de la historia” y ha criticado que el presidente andaluz “se viste de moderación, de buen talante, pero no tenéis un presidente moderado”.
Según Urtasun, se trata de “un presidente profundamente radical porque no hay nada más radical que recortar los servicios públicos y ahondar en la desigualdad de esta tierra como está haciendo el señor Moreno Bonilla, recortando en la sanidad, en la educación, fomentando las universidades privadas, no interviniendo el mercado de la vivienda”.
Ha añadido que “hay que ser muy radical para decirle o para atacar a las víctimas cuando éstas denuncian los fallos de la sanidad en esta tierra y hay que ser muy radical cuando se laminan los derechos”, por lo que ha llamado a “desenmascarar a ese lobo con piel de cordero a quien vamos a desalojar de la Junta de Andalucía en las próximas elecciones”.
Urtasun ha advertido de que el PP “ya no viene solo, viene de la mano de Vox” y ha rechazado la política migratoria “totalmente deleznable” derivada de los pactos entre ambas formaciones. Ha alertado de que “lo peor que le puede pasar a esta tierra es que el programa de recortes de Moreno se junte con la extrema derecha más neoliberal que hay en Europa para recortar lo público”. “No lo vamos a tolerar”, ha enfatizado.
El ministro ha puesto en valor la fortaleza de la candidatura de Por Andalucía, “en la que estamos caminando juntos”, y ha reclamado para la comunidad las mismas políticas que la izquierda impulsa desde el Gobierno central. “No queremos recortes en sanidad, queremos la ley de universalización de la sanidad que ha aprobado Mónica García; no queremos la desidia en vivienda, queremos la lucha contra los especuladores en vivienda que Pablo Bustinduy está llevando a cabo desde el ministerio y queremos también una política valiente en la intervención del mercado de la vivienda”, ha señalado.
Urtasun ha reivindicado igualmente el trabajo del Ministerio de Cultura en Andalucía y ha mostrado su “orgullo” por haber firmado el expediente para la liquidación de la Fundación Francisco Franco, “que era una auténtica vergüenza que siguiera existiendo”.
En el cierre del acto, la candidata de Por Andalucía por Cádiz, Esperanza Gómez, ha remarcado que “el futuro no está escrito, está por decidir” de cara al 17M y ha defendido que “Andalucía ofrece convivencia”. Ha contrapuesto su proyecto al discurso de odio al afirmar: “Frente al odio, dignidad; nosotros a ellos o nosotros, decimos todos y todas. En Andalucía cabe todo el mundo. Porque aquí no olvidamos de dónde venimos”.