Salud coordinará con ayuntamientos y otras consejerías la reducción de la exposición al gas radón

Asturias intensificará las mediciones y medidas frente al gas radón con reuniones con ayuntamientos, más controles y acciones en zonas prioritarias.

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La consejera de Salud de Asturias, Concepción Saavedra, ha detallado este jueves en una comisión parlamentaria las actuaciones que está llevando a cabo el Gobierno del Principado para disminuir la exposición de la población al gas radón.

Saavedra ha avanzado que la Consejería pondrá en marcha en las próximas semanas una ronda de reuniones informativas con ayuntamientos y distintas consejerías con el fin de coordinar las labores de mitigación tanto en edificios públicos como en “viviendas particulares”. “En las próximas semanas, comenzamos el trabajo con los ayuntamientos situados en esas áreas de potencial elevado para informarles sobre riesgos y medidas”, ha señalado.

Según ha explicado, ya se han llevado a cabo mediciones en centros de salud de concejos considerados de “actuación prioritaria”, entre ellos Cudillero, Boal, Pola de Allende, Ponga y Yernes y Tameza, donde se está analizando con detalle la presencia de este gas radiactivo de origen natural.

La responsable regional ha remarcado que la gestión de los problemas de salud pública debe apoyarse en la “anticipación, en el rigor técnico y en decisiones valientes, incluso aunque los resultados no sean inmediatos”, defendiendo así la estrategia adoptada por su departamento.

La titular de Salud ha indicado que las intervenciones se centran en los territorios con mayor probabilidad de registrar concentraciones elevadas de radón, de acuerdo con los mapas de potencial y la “evidencia geológica”. “Actuamos donde el riesgo es mayor, donde la intervención es más urgente y donde la salud pública exige priorizar”, ha afirmado al detallar los criterios utilizados para seleccionar los centros.

En relación con los primeros resultados, Saavedra ha confirmado que en el Centro de Salud de Boal ya se han aplicado medidas correctoras después de constatar la necesidad de una “ventilación correctiva”, una de las actuaciones que ha calificado como más eficaces para rebajar los niveles de radón en interiores.

Ha añadido que en estas áreas “no hemos tardado ni un minuto para actuar cuando las mediciones lo han requerido” con el objetivo de proteger tanto a los usuarios como al personal que trabaja en las instalaciones sanitarias.

La Consejería de Salud prevé extender estas mediciones a un mayor número de edificios públicos entre 2026 y 2027, en línea con las directrices marcadas por el Plan Nacional contra el Radón y dentro de una estrategia de intervención progresiva.

Saavedra ha reiterado que el radón constituye un “riesgo real, pero gestionable” y ha insistido en que Asturias lo está afrontando con la seriedad necesaria mediante una planificación a medio plazo y actuaciones específicas en las zonas más expuestas.