La Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados ha aprobado una proposición no de ley (PNL) del Grupo Parlamentario Socialista que pide al Gobierno intensificar la información sobre los posibles riesgos para la salud asociados al consumo de complementos alimenticios con CBD, especialmente entre menores de 25 años, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia y personas que siguen tratamientos farmacológicos.
La propuesta ha salido adelante tras incorporarse una enmienda transaccional pactada con el Partido Popular (PP), obteniendo 33 votos a favor y dos en contra de Vox. El diputado socialista Víctor Gutiérrez Santiago ha defendido la iniciativa recordando que "el 'boom' del CBD ha generado una proliferación de productos alimenticios (gominolas, infusiones, etc.) que contienen este componente, pero la regulación específica sobre su comercialización como complemento alimenticio no está claramente definida en la normativa española".
Ha subrayado que este escenario se complica por la ausencia de una directiva europea concreta sobre el uso del CBD en alimentación, lo que provoca diferencias normativas entre países de la UE y una notable inseguridad jurídica para empresas y consumidores.
En este sentido, ha insistido en que "el CBD no figura entre las sustancias autorizadas en la normativa vigente sobre complementos alimenticios en España y ello genera una evidente inseguridad jurídica tanto para operadores como para consumidores. A esta situación se suma la ausencia de una armonización europea lo suficientemente clara sobre el uso alimentario del CBD". Por ello, ha recalcado que, ante los colectivos más vulnerables, "la mejor respuesta ante las nuevas realidades no es la improvisación, sino la cooperación institucional, el rigor científico y la pedagogía social", y ha defendido que se debe "evitar que el marketing, la banalización y la falsa percepción de naturalidad sustituyan a la evidencia científica".
Desde el Partido Popular, el diputado Pedro Samuel Martín García ha calificado la PNL como una iniciativa "claramente defensiva, poco ambiciosa e insuficiente", al considerar que "no resuelve nada, no aporta seguridad y no protege eficazmente a los ciudadanos". Ha añadido que "desde el Grupo Parlamentario Popular creemos que la salud pública se protege con rigor, no con titulares, y eso implica regular, controlar y actuar", presentando cinco enmiendas, de las que dos fueron rechazadas por el PSOE al requerir análisis previo en la Comisión de Consumo.
La diputada del Grupo Parlamentario Vasco, Nerea Ahedo Ceza, ha explicado su voto favorable en defensa de los colectivos más vulnerables. Desde Sumar, Rafael Cofiño ha reiterado que la regulación del CBD debe asentarse en un marco de protección basado en la evidencia científica, reforzando la información, la educación y las normas para asegurar productos seguros.
Vox, por su parte, ha reclamado no trivializar el consumo de CBD, pero ha votado en contra al considerar que el Ejecutivo, como competente en la materia, no precisa una PNL para intervenir si detecta un riesgo, y porque, a su juicio, la iniciativa se limita a reforzar la información sin afrontar el supuesto "descontrol" existente en el mercado.