Condenado a tres años y ocho meses el ganadero de Cerceda que intentó matar a su socio

La Audiencia de A Coruña condena a un ganadero de Cerceda por intentar matar a su socio con una pistola y le impone prisión, indemnización y alejamiento.

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La sección primera de la Audiencia Provincial de A Coruña ha impuesto una pena de tres años y ocho meses de prisión al propietario de una explotación ganadera en Cerceda por haber intentado acabar con la vida de su socio y familiar, un primo tercero.

Tal y como señala el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) y recoge la resolución judicial, los magistrados lo declaran responsable de un delito de homicidio en grado de tentativa y de otro de tenencia ilícita de armas. Además de la condena de cárcel, deberá abonar a la víctima una indemnización de 10.000 euros por los daños morales causados y se le impone la prohibición de acercarse a ella o comunicarse por cualquier medio durante un plazo de diez años.

El tribunal da por acreditado que, tras mantener una discusión telefónica con su socio, el acusado, que se encontraba bajo los efectos del alcohol, cogió una pistola para la que no tenía licencia y se dirigió a la explotación ganadera de Cerceda donde se hallaba la víctima.

Una vez en el lugar, según el relato de hechos probados, efectuó varios disparos contra su socio, que consiguió ponerse a salvo refugiándose y pudo contactar con los servicios de emergencias para pedir ayuda.

La sala concluye que el procesado actuó con intención de matar. En este sentido, afirma que al disparar dos veces contra la víctima “actuó con conocimiento directo del peligro generado con su inopinado ataque, y con indiferencia hacia la producción del resultado de muerte que, obviamente, identificó como probable”.

Los jueces subrayan que, cuando la víctima ya se había resguardado tras un muro, su socio “persistió en la dinámica agresiva y le requirió varias veces para que asomase la cabeza, expresión incompatible con una renuncia seria al propósito homicida”. Ese proceder, añade la sentencia, “no revela una voluntad de desistir, sino la búsqueda de una nueva oportunidad de disparo sobre una zona vital”. Contra el fallo cabe interponer recurso.