El exdiputado de Sumar, Íñigo Errejón, y la actriz Elisa Mouliaá deberán comparecer este viernes ante el magistrado Arturo Zamarriego, citados por la querella presentada por el político por presuntas calumnias.
La denuncia fue interpuesta después de que la intérprete acusara públicamente a Errejón de extorsionar a dos testigos que declararon en la causa en la que se investiga un supuesto delito de agresión sexual atribuido al exparlamentario.
Dos aplazamientos previos
Las comparecencias estaban fijadas inicialmente para el mes de febrero en los juzgados de Plaza de Castilla, en Madrid, pero fueron suspendidas en dos ocasiones.
La última suspensión se produjo el pasado 27 de marzo, cuando la defensa de la actriz aportó un justificante médico en el que se indicaba que debía someterse a una intervención quirúrgica.
En una segunda solicitud de aplazamiento, Mouliaá alegó nuevos problemas de salud, pero el juez rechazó la petición al no haberse presentado el informe médico correspondiente.
Para evitar nuevas demoras, el magistrado dio después tres días a las partes para comunicar si existía algún impedimento acreditado para acudir en la nueva fecha señalada, el 24 de abril.
La querella de Errejón
Antes de formalizar la querella, la representación legal de Errejón promovió un acto de conciliación y pidió a la actriz una indemnización de 10.000 euros si no se retractaba de sus declaraciones públicas.
Mouliaá rechazó esa vía, lo que permitió seguir adelante con la denuncia.
En el escrito presentado por la acusación se sostiene que la actriz difundió en la red social X afirmaciones falsas sobre la relación de Errejón con los testigos, atribuyéndole un supuesto delito de extorsión.
Entre los mensajes incluidos figura uno en el que Mouliaá escribió: “No. Errejón se negó a entregar su móvil porque había extorsionado a dos de mis testigos. No inventéis la realidad”.
“Poner un límite a las difamaciones”
A las puertas de los juzgados, el día en que estaba prevista la segunda citación, Errejón aseguró que no acudía para defenderse, sino para “poner un límite a las difamaciones y a las calumnias”.
“La verdad se tiene que abrir camino en primer lugar en las instituciones de justicia”, afirmó entonces ante los medios.