El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha recalcado que el Consistorio “no se hace responsable de la chapuza” que, a su juicio, ha cometido el Gobierno central con la regularización extraordinaria de migrantes impulsada por el presidente, Pedro Sánchez, con el objetivo de asegurarse “cuatro votos de Podemos” que sostienen su permanencia en La Moncloa.
“Es una chapuza y el Ayuntamiento de Madrid no se hace responsable de la chapuza. Lo digo ya porque la portavoz socialista en el Ayuntamiento, Reyes Maroto, va a intentar echar la culpa al Ayuntamiento de Madrid”, ha señalado desde la Junta Municipal de Carabanchel, donde se ha celebrado la reunión de la Junta de Gobierno.
Según ha defendido, para él y su equipo “la dignidad de las personas y el respeto a los derechos humanos es innegociable, para Pedro Sánchez es negociable por cuatro votos de Podemos”. Advierte de que esa “chapuza” terminará por “afectar gravemente al conjunto de la sociedad y a las personas que están incluidas en el proceso de regularización”.
Almeida ha reclamado al Ejecutivo central que, “si el Gobierno de España considera que los medios no son los adecuados, que los dé. Si el Gobierno de España considera que con las capacidades que tenemos en estos momentos no es suficiente, que aumente las capacidades, que aumente los servicios, que aumente el personal. Pero lo que no va a hacer el Ayuntamiento de Madrid es cooperar y colaborar con una chapuza que falta el respeto y la dignidad de las personas, que engaña y que pone en grave riesgo que pueda haber inmigrantes con antecedentes que vayan a ser regularizados”.
El regidor ha insistido en que expresar estas críticas “no es xenofobia”. “No es racismo ni xenofobia decir que se van a regularizar gracias a ese decreto personas que cuentan con antecedentes policiales gravísimos, es decirle a los madrileños la realidad de lo que hay en este proceso de regularización”, ha subrayado.
Almeida exige explicaciones al Gobierno sobre la regularización
Almeida ha reclamado también “que el presidente del Gobierno, entre viaje y viaje a China, hubiera convocado a los ayuntamientos, o cualquiera de sus 22 ministros, singularmente la de Inmigración para explicar en qué consiste este proceso y qué pasos hay que dar”.
“Estamos a ciegas y ahora pretenden que la responsabilidad recaiga sobre los ayuntamientos. Por eso yo he dicho que los ayuntamientos y el Ayuntamiento de Madrid no se hace responsable de esta chapuza y no le van a echar la culpa de ella”, ha reiterado, rechazando que se traslade al nivel municipal el peso de la medida.
Al mismo tiempo, ha querido dejar claro que “los servicios públicos (municipales) y funcionarios van a estar, por supuesto, a disposición de aquellos inmigrantes que se acerquen al Ayuntamiento” pero ha precisado que “no va a recaer la responsabilidad de la chapuza en el Ayuntamiento de Madrid”. De este modo, distingue entre la atención a las personas migrantes y la asunción de la responsabilidad política por el diseño del proceso de regularización.