La secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García Bernal, ha defendido este miércoles la importancia del cooperativismo como instrumento esencial para hacer frente al actual escenario de incertidumbre y asegurar la continuidad del medio rural. García Bernal ha sido la encargada de abrir el cuarto Encuentro Interterritorial de Mujeres Cooperativistas, que se celebra en La Puebla de Cazalla (Sevilla) y que reúne a socias de cooperativas procedentes de Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha.
Según ha señalado el Ministerio de Agricultura en una nota, durante su intervención la secretaria de Estado ha remarcado que el contexto internacional actual, condicionado por la volatilidad de los mercados y por el efecto de los conflictos sobre los costes y los precios, “exige reforzar la organización del sector”. Del mismo modo, ha recalcado que “en los cambios de época la fuerza está en organizarse”.
La responsable de Agricultura y Alimentación ha puesto en valor que las cooperativas ayudan a agricultores y ganaderos a mitigar la incertidumbre, compartir gastos, ganar peso en la cadena alimentaria y apostar por la innovación, elementos que hoy resultan “determinantes” para garantizar la viabilidad de las explotaciones. En esta línea, ha alertado de que “quien se queda solo, se queda atrás”.
Al mismo tiempo, ha resaltado que “el cooperativismo no solo es una herramienta empresarial, sino también una forma de fortalecer el territorio, generar empleo y sostener la actividad económica en el medio rural”.
El campo y las mujeres, una prioridad estratégica
La secretaria de Estado ha situado la relevancia del sector agroalimentario en un marco global en el que la producción de alimentos adquiere un carácter estratégico. “Producir alimentos es mucho más que una actividad económica, es una responsabilidad que no se puede deslocalizar”, ha subrayado.
En esta línea, ha sostenido que “apoyar al campo es defender la seguridad, la estabilidad y la cohesión territorial”, y ha reiterado el compromiso del Gobierno con un modelo que garantice el mantenimiento de población en el medio rural. A la vez, García Bernal ha centrado la atención en la realidad de las mujeres en el sector agrario, donde “persisten desigualdades en el acceso a la titularidad de las explotaciones, la financiación y los espacios de decisión”.
En la actualidad, las mujeres suponen en torno a un tercio de las personas titulares de explotaciones y reciben, de media, ayudas más bajas que las de los hombres. “Un sistema que invisibiliza a quien lo sostiene funciona peor”, ha indicado la secretaria de Estado. Por este motivo, ha defendido que “avanzar en igualdad no es solo una cuestión de justicia, sino también de eficiencia económica y social”.
Del mismo modo, ha asegurado que “un campo con mujeres es un país con futuro”. Además, la secretaria de Estado ha incidido en que el desarrollo rural precisa tanto de políticas públicas como de la implicación activa del propio sector, y ha abogado por continuar progresando en modernización, innovación y acceso a oportunidades.
Para concluir, García Bernal ha reiterado que el porvenir del medio rural depende de afianzar la cooperación y la capacidad de organización del sector. “Un país que se organiza, que coopera y que invierte en su gente tiene futuro”, ha sentenciado.