Bruselas amplía hasta 2029 la pesca tradicional de chanquete, cabotí y caramel en Baleares

La UE renueva hasta 2029 la excepción que permite pescar chanquete, cabotí y caramel con artes tradicionales en Baleares bajo un estricto plan de gestión.

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La Comisión Europea ha dado luz verde a una nueva ampliación de la excepción que autoriza la captura de chanquete -Aphia minuta-, cabotí -Pseudaphya ferreri- y caramel -Spicara smaris- con artes de pesca tradicionales en aguas de Baleares hasta el año 2029.

Según ha detallado la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural en una nota, esta resolución respalda el modelo de cogestión, el seguimiento científico y el control técnico que impulsa el Govern junto al sector pesquero, y hará posible que los pescadores artesanales del archipiélago sigan faenando sobre chanquete, cabotí y caramel mediante una modalidad de pesca tradicional, regulada y sometida a una supervisión técnica y científica permanente.

El director general de Pesca, Antoni M. Grau, ha puesto en valor que esta prórroga es "el resultado de un trabajo riguroso, constante y compartido entre la administración, el sector pesquero y la comunidad científica". En la misma línea, ha incidido en que la Comisión Europea vuelve a autorizar a la comunidad "porque se ha demostrado que esta pesquería se gestiona con criterios técnicos, con seguimiento científico y con la implicación directa de los pescadores".

El Reglamento de ejecución (UE) 2026/1026 de la Comisión, publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea, extiende la excepción contemplada en el Reglamento (CE) 1967/2006 respecto a la distancia mínima a la costa y la profundidad mínima para las redes de tiro desde embarcación destinadas a la pesca de chanquete, cabotí y caramel en determinadas aguas territoriales de las islas Baleares.

La normativa comunitaria aprobada en 2006 restringió el empleo de este tipo de artes en el Mediterráneo, aunque permite conceder excepciones siempre que se acrediten unas condiciones estrictas de gestión, control, selectividad y sostenibilidad. En el caso balear, esta dispensa se ha ido renovando gracias a la existencia de un plan de gestión específico, al sistema de cogestión con el propio sector y a la entrega periódica de informes técnicos que prueban que se cumplen los requisitos exigidos por la Comisión Europea.

Bruselas detalla en el Reglamento que la petición de prórroga se ajusta a las condiciones fijadas en la legislación comunitaria. Entre otros puntos, constata que el Plan de Gestión garantiza que no se producirá un aumento futuro del esfuerzo pesquero, que las licencias quedan acotadas a un máximo de cincuenta y cinco embarcaciones y que esta modalidad tiene un impacto limitado sobre el medio marino. Asimismo, subraya que las redes se calan en la columna de agua sin tocar el fondo marino y que se trata de una pesquería selectiva, con reducidas capturas accesorias.

El texto europeo también certifica que las actividades pesqueras respetan las obligaciones de control y seguimiento, se ajustan al marco del Plan de Gestión y no generan interferencias con la labor de otras flotas.

La extensión de la autorización es el resultado del trabajo conjunto de la Conselleria, la Secretaría General de Pesca, los técnicos de la Dirección General de Pesca, el personal investigador del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (Imedea) y el propio sector, representado por la Federación Balear de Cofradías de Pescadores. La pesquería de artes de tiro se rige por un plan de cogestión específico, uno de los más veteranos de España, y está sometida a un seguimiento minucioso desde 2012, actualmente en el marco del proyecto REMAR2, desarrollado por el Imedea.

Grau ha recalcado además que "no se trata solo de mantener una actividad tradicional, sino de hacerlo con garantías, control y de acuerdo con la normativa europea". A su juicio, el trabajo coordinado de la Dirección General de Pesca con el sector y la comunidad científica "permite compatibilizar la continuidad de estos artes tradicionales con la conservación de los recursos marinos".

En lo referente a la temporada, la pesquería de chanquete se realiza habitualmente entre mediados de diciembre y finales de abril, mientras que la campaña de artes de tiro tradicionales se fija cada año en función de lo que establece el Plan de Gestión y de las autorizaciones otorgadas.

Esta nueva decisión de la Comisión asegura la continuidad de una modalidad de pesca artesanal estrechamente ligada a la cultura marinera de Baleares y posibilita que la población pueda seguir consumiendo especies como chanquete, cabotí y caramel, muy arraigadas en la gastronomía de las islas.