Castilla y León impulsa la venta directa con la marca Origen: aquí. Venta de Cercanía

Castilla y León lanza la marca Origen: aquí. Venta de Cercanía para regular la venta directa y los circuitos cortos de productos agroalimentarios.

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La consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, María González Corral, ha dado a conocer este viernes la nueva imagen destinada a impulsar la comercialización directa de alimentos del productor al consumidor bajo la inscripción “Origen: aquí. Venta de Cercanía Castilla y León”. Este distintivo será obligatorio, junto con el alta en el registro específico, en el que ya constan alrededor de medio centenar de agricultores y ganaderos.

Durante el acto, la consejera ha detallado el contenido del Decreto que regula la venta directa y los circuitos cortos de comercialización de productos agroalimentarios en Castilla y León, cuyo objetivo es reforzar la competitividad de las explotaciones agrarias, promover el consumo de proximidad y estrechar los lazos entre quienes producen los alimentos y quienes los compran.

La nueva norma ordena por primera vez en la Comunidad la venta directa y los canales cortos para pequeñas cantidades de productos procedentes de explotaciones agrarias de Castilla y León. Podrán adherirse los titulares inscritos en el Registro de Explotaciones Agrarias de Castilla y León (REACYL) que comercialicen productos propios y, en el caso de productos transformados —como quesos, embutidos, conservas o vino—, deberán estar igualmente inscritos en el Registro de Empresas y Actividades Alimentarias de Castilla y León (REAAL).

El Decreto distingue dos fórmulas: la venta directa, en la que el productor entrega el alimento al consumidor final, y la venta en circuito corto, que permite la intervención de un único intermediario, como puede ser una tienda de barrio, un restaurante o un pequeño comercio local.

González Corral ha señalado que esta actividad podrá llevarse a cabo en la propia explotación, en mercados y ferias, mediante reparto a domicilio, en comercios minoristas e incluso a través de plataformas de venta online. También se admite la venta mediante máquinas expendedoras situadas tanto dentro como fuera de la explotación.

La inscripción en el registro se formaliza mediante una comunicación de inicio de actividad y no tiene coste para el productor. Desde ese momento, queda autorizado para operar en este sistema y se le asigna un código identificador vinculado a su explotación agraria, que deberá figurar en el etiquetado y en el punto de venta junto al nuevo logotipo.

El texto normativo fija asimismo topes máximos de comercialización para asegurar que se mantiene como un “canal complementario” ligado a producciones de cercanía. A modo ilustrativo, se establece que podrán venderse hasta 30.000 kilos anuales de cereales, 10.000 kilos de legumbres, 30.000 kilos de fruta por especie, 10.000 kilos de hortalizas o 50.000 kilos de patatas.

Para los productos transformados, se autoriza la venta de hasta 2.500 kilos al año de conservas vegetales, mermeladas o productos cárnicos por tipo de producto; hasta 5.000 litros de vino, cerveza, vinagre o licores, y 2.000 kilos de harinas y pastas.

Los productores adheridos deberán respetar las exigencias generales en materia de seguridad alimentaria, trazabilidad y etiquetado, llevar un registro básico de las operaciones comerciales que realicen y someterse a los controles oficiales que establezca la Administración.

La Junta complementará este marco con acciones de promoción y programas formativos orientados a consolidar este modelo de comercialización, con medidas específicas para facilitar la incorporación de nuevos productores y acercar a los consumidores alimentos locales procedentes de explotaciones de Castilla y León.

“La venta directa va a contribuir a que agricultores y ganaderos, cumpliendo unos requisitos, pueden destinar una parte limitada de su producción a la venta de cercanía para mejorar su posición en la cadena de valor y reforzar sus vínculos con los consumidores gracias a una iniciativa que, en definitiva, favorecerá la actividad económica en el medio rural”, ha defendido González Corral.

La consejera se ha desplazado este viernes a Cuelgamures (Zamora), donde ha visitado la explotación de Gustavo Hernández, productor de ajos y uno de los primeros en inscribirse en el registro oficial para comercializar una parte de su cosecha de forma directa al consumidor o a través de un comercio minorista.