La puesta en marcha del plan estratégico de la Comandancia de la Guardia Civil para prevenir los hurtos y robos de aceitunas en la última campaña 2025/2026 en la provincia de Badajoz, la primera en la que ha estado vigente el decreto 7/2025 que regula la trazabilidad de este producto en Extremadura, ha supuesto un descenso del 27 por ciento en los delitos registrados respecto a la campaña anterior, y del 43 por ciento en comparación con las dos campañas previas.
En el medio rural pacense se contabilizaron un total de 114 hechos delictivos relacionados con la aceituna, de los que se ha logrado esclarecer el 28 por ciento, con la investigación de 32 personas. Estos datos se han dado a conocer durante la presentación de los resultados del plan, en un acto en el que han intervenido el general jefe de la zona de la Guardia Civil en Extremadura, Andrés Manuel Velarde; el delegado del Gobierno en la comunidad, José Luis Quintana; y el director general de Agricultura y Ganadería de la Junta, José Manuel Benítez.
El teniente coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Badajoz, Manuel Delgado, ha explicado que la campaña se prolonga durante cinco meses y medio, desde mediados de septiembre, momento en el que se activa el dispositivo, hasta finales de febrero, o incluso hasta marzo si las circunstancias lo requieren. Durante este periodo se mantiene una presencia específica y visible de las patrullas para la prevención de robos de aceituna (RACE), junto a dos equipos con base en Tierra de Barros, zona donde se concentra el 50 por ciento de las infracciones penales detectadas.
Al comparar la campaña 2023/2024 con la de 2025/2026, se pasa de unas 200 denuncias por robos en la primera a 114 en la última, lo que supone una bajada escalonada del 43 por ciento. Ante esta evolución, consideran que las medidas preventivas aplicadas están teniendo una repercusión “muy directa” y permiten contener y reducir el número de sustracciones.
Delgado también ha aludido a la colaboración desarrollada tanto durante la campaña como en la fase previa, especialmente a través de los equipos ROCA, unidades especializadas en la investigación en explotaciones agrícolas, que han participado en la elaboración del decreto 7/2025. Esta norma, que toma como base un decreto anterior, persigue dotar de nuevos instrumentos para reforzar esta labor, al tiempo que se ha desplegado una primera fase informativa sobre su contenido, se han investigado los delitos ya cometidos y se han intensificado las inspecciones en los puntos de compra de aceituna de origen ilícito.
“Lo que precisamente pretendemos es que el producto que viene de robo no pueda llegar a ningún punto y no pueda tener salida en el mercado negro”, ha señalado, destacando una operación llevada a cabo en Almendralejo que culminó con el cierre, por parte de la Consejería de Agricultura, de un establecimiento dedicado a la adquisición de aceituna robada. Esta clausura se produjo en un momento “temprano”, lo que impidió que el género, “que venía de robo”, pudiera comercializarse. Según ha añadido, cuando se intentó poner en marcha una segunda sede, también se actuó para impedirlo.
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