Cuando alcanzamos el hito de los 100 días de Gobierno, es momento de hacer balance. Empañado todo por una polarización permanente, vale la pena acercar la lupa a los temas que de verdad importan a la ciudadanía, como las soluciones al coste de la vida, el acceso a servicios públicos de calidad y las medidas contra la emergencia climática y ecosocial.
Vivimos un tiempo convulso. El informe de riesgos del Foro de Davos alertaba a principios de año de los costes crecientes climáticos y ambientales. Somos el país de Europa más impactado por la emergencia climática y el que más perderá si retrasamos las soluciones necesarias para ganar el presente y el futuro.
Sin embargo, la batalla política actual aleja la posibilidad de firmar el tan necesario Pacto de Estado Ecológico, que claman las asambleas ciudadanas por el clima con foco en el bienestar de las generaciones futuras que necesitarán vivir en un país con agua, ecosistemas vivos, suelos fértiles y en ciudades y pueblos adaptados y saludables.
Medidas en marcha
La legislatura ha comenzado con algunos avances, como la permanencia de algunas medidas de escudo social, el incremento del salario mínimo y la extensión de medidas de fiscalidad justa para aliviar el coste de la vida, mejorar la salud de las ciudades y reducir emisiones, como es el caso de la subvención al transporte público.
Son medidas que deben complementarse con soluciones permanentes como la propuesta de un abono único de transporte (como el T-lleva de Greenpeace) y avanzar en la movilidad sostenible. También destacamos la puesta en marcha del Observatorio de la Salud y el Cambio Climático –en España en 2022 murieron 11.000 personas por olas de calor-.
La batalla política actual aleja la posibilidad de firmar el tan necesario Pacto de Estado Ecológico que claman las asambleas ciudadanas por el clima con foco en el bienestar de las generaciones futuras
Además, por fin ha visto la luz el 7º Plan General de Residuos Radiactivos, descartando definitivamente la construcción del Almacén Temporal Centralizado (ATC), así como el aumento de la tasa para sufragar los gastos de desmantelamiento y gestión de los residuos.
En estos 100 primeros días también ha habido propuestas desacertadas, como la ampliación del aeropuerto de Barajas o el Proyecto de Ley de Movilidad Sostenible, que nos devuelve, como en el “día de la marmota”, a debatir un texto ya rechazado en la pasada legislatura que abandona el objetivo de descarbonización del transporte.

