Ya hace tiempo de la aparición de una serie de espacios digitales, de acceso restringido, donde sus usuarios pueden adquirir productos y servicios a los que no pueden tener acceso de manera legal desde su lugar de residencia.
Mercado negro digital
Al igual que ocurrió con esta “web oscura” (dark net), hay organizaciones que diseñan inteligencias artificiales para cometer crímenes, ofreciendo en el mercado negro digital una serie de algoritmos con los que cometer ciberdelitos de toda clase. Delitos que ya no se limitan al simple fraude online, sino que pueden llegar a instruir sobre cómo elaborar una bomba biológica.
La IA ilícita puede servir para mejorar la eficacia de delitos que podemos calificar como de “tradicionales”, pero también el impacto de ilícitos -no conocidos hasta ahora- en las que el objetivo es la propia IA.
