Mario Draghi lo ha vuelto a hacer

El exeurodiputado socialista Carlos Carnero analiza el reciente ‘Informe Draghi’ sobre la competitividad de la Unión Europea desarrollado por el ex primer ministro italiano y ex director del Banco Mundial, Mario Draghi. Factores como el papel de la industria, el crecimiento y el empleo son piezas angulares de dicho informe.

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Si en 2012, con la suavidad de lenguaje que le caracteriza como político y economista italiano clásico -ajeno al trazo grueso de los tiempos que corren-, resumió en una frase la necesidad de abandonar la política monetaria clásica que estaba llevando al desastre a la UE, esta vez ha sido capaz de hablar con extrema claridad del dilema existencial al que nos enfrentamos: actuar o agonizar lentamente.

Pero actuar para ser más productivos y poder así financiar simultáneamente nuestro modelo social y nuestras ambiciones de ser líderes en las nuevas tecnologías y la lucha contra el cambio climático, jugando un papel independiente en el escenario mundial. De lo contrario, nos veremos forzados a elegir, y me temo qué pagaría el coste.

Nueva política industrial

Lo que podríamos calificar de “Llamamiento Draghi” se basa además en algo tan imprescindible como la política industrial, esto es, la economía más real. De hecho, aboga por una nueva política industrial que, con la de competencia -cuyas reglas propone flexibilizar- y la comercial, formen un todo.

Lo que podríamos calificar de “Llamamiento Draghi” se basa además en algo tan imprescindible como la política industrial, esto es, la economía más real

Para haber sido un banquero, alguien podría sorprenderse de su “materialismo”, a menos que recuerde su intención última al abrir la puerta hace más de una década a la compra de deuda por parte del BCE: recuperar el crecimiento y el empleo.

No se trata de volver al pasado, pero tampoco de olvidar que el aumento exponencial de la riqueza europea tras 1945 se consiguió gracias a una industria que hoy, lamentablemente, registra sobre todo descensos en el porcentaje que representa en el PIB.

Porque Draghi deja muy claro su análisis: si tenemos que competir con Estados Unidos y China, debemos hacerlo en base a la calidad de nuestros bienes en todos los ámbitos, incrementando la productividad y la innovación de nuestras empresas, nunca con pasos atrás en nuestro modelo social (con reducciones salariales o rebajas en las condiciones laborales).