Las principales asociaciones industriales de España han presentado este miércoles en la sede del Consejo Económico y Social de Madrid la Declaración para el impulso de una Ley de Industria y el desarrollo de una política industrial efectiva ante los retos globales geopolíticos.
En el documento, solicitan dar los pasos necesarios para disponer lo antes posible de una nueva legislación adaptada al contexto y los desafíos actuales desde una voluntad constructiva, inclusiva y orientada al interés general. En él participan la patronal AMETIC de empresas de electrónica, tecnologías de la información y la comunicación, telecomunicaciones y contenidos digitales, la patronal biotecnológica ASEBIO, la de laboratorios farmacéuticos Farmaindustria, el Foro de Empresas Innovadoras, la Federación Empresarial de la Industria Química Española (FEIQUE), la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (TEDAE) y los sindicatos CC OO y UGT.
Este llamamiento, como se ha subrayado, responde a la profunda transformación tecnológica, económica y geopolítica a la que se enfrenta el país, marcada por tensiones en las cadenas de suministro, la aceleración de la transición energética y digital y el incremento de la competencia global.
Antón Costas, presidente del Consejo Económico y Social, se ha planteado en la inauguración si la crisis económica actual servirá como transformación y progreso de políticas e ideas, como sucedió en la Gran Depresión (y no lo hizo en la crisis de 2008). “Creo que algo está ocurriendo, más en las políticas que en las ideas, con un retorno claro a la política industrial estratégica, como el ‘America First’ o lo que está sucediendo en Europa”.
En su opinión, el retorno de la política industrial tiene que servir como palanca para recuperar la prosperidad a los territorios y las pequeñas y medianas ciudades, apostando por la autonomía tecnológica.
España debe liderar
Por su parte, Francisco Marín, vicepresidente del Foro de Empresas Innovadoras (FEI), ha insistido el papel “crucial de Europa en estos tiempos de rivalidad de bloques, con el importantísimo papel de China, que sitúa a Europa ante el reto de reaccionar. España no puede permitirse ir más lento que Europa, deberíamos liderar con regulación. Es importante tener fondos y talento, pero el marco regulatorio debe acompañar. Y lo hemos llamado Ley de Industria: pedimos un texto que responda a una serie de condiciones que legisle para no perder el tren, que ya está en marcha.
Daniel Calleja, director de la representación de la Comisión Europea en España, ha detallado las iniciativas y propuestas que se están poniendo en marcha en este ámbito en el continente. “Vivimos tiempo de inestabilidad e incertidumbre, con un auge de las autocracias. Y Europa tiene que sentarse a la mesa, como afirma Josep Borrell: somos el 6% de la población mundial y generamos el 18% del PIB mundial, pero tenemos el problema de que Europa no tiene asegurada la viabilidad si no cambia el modelo, con la fabricación en China, la energía rusa y la defensa externalizada a Estados Unidos. Por eso Europa debe independizarse y acelerar urgentemente la integración industrial y militar. Es la única manera de asegurar el futuro”
Informes como el de Draghi y Letta, ha recordado, han diagnosticado cómo Estados Unidos ha adelantado en innovación a Europa, que no hace un uso adecuado de su mercado interior, con muchas barreras a los productos, que equivalen a un arancel de un 41% y que asciende a más del 100% en los servicios.
Aumentar el PIB
Para sortearlos, se está poniendo en marcha una Ley de Aceleración Industrial, con el objetivo de que la industria sea un 20% del PIB de aquí a 2035, reduciendo burocracia, asegurando que la inversión extranjera en sectores estratégicos aporte valor añadido en Europa. Y que en las licitaciones europeas se prioricen los productos europeos. “No significa que la UE se convierta en proteccionista, haremos uso de la reciprocidad”.
Además, ha insistido en que Europa refuerce su mercado interior, con más reglamentos y menos directivas, reduciendo las cargas impositivas a grandes empresas y pymes, permitiendo que se constituyan online en apenas 48 horas por el Régimen 28. También se quiere potenciar el ahorro europeo a la economía productiva y la diversificación energética y sus interconexiones.
“La innovación es clave: se propone multiplicar por dos Horizonte Europa, por cinco liderazgo tecnológico y defensa y por cuatro salud y biotecnología. La respuesta debe ser la defensa de nuestros valores y la confianza en nosotros mismos”, ha concluido.
Alcanzar consensos
Ricardo Martí-Fluxá, presidente de TEDAE, ha subrayado la importancia de lograr consensos con estas iniciativas y ha coincidido en la importancia de la autonomía estratégica para garantizar el poder de decisión, que puede estar comprometida en la actualidad por numerosos factores. Por eso ha solicitado proteger las cadenas de valor críticas para reducir la dependencia externa, asegurando lo esencial en torno al reconocimiento de la base industria como activo estratégico nacional que no puede improvisarse. Además, ha reclamado financiación sostenida del I+D+I y el fortalecimiento de la resiliencia industrial con una red sólida y marcos regulatorios estables. Porque, como concluyó, “reforzar nuestra industria es reforzar nuestro futuro”.
Desde AMETIC, Celestino García, su director general, ha insistido en que España precisa velocidad para adaptar las tecnologías y la digitalización y escala para que lleguen a todo el tejido productivo. Por eso ha pedido un nuevo marco regulatorio más ágil que acompañe esa transformación, con esta Ley de Industria. Es preciso también un impulso decidido a la innovación, con sandboxes industriales y digitales que permitan aprender del error y escalar con seguridad. Por otro lado, ha pedido la adopción efectiva de tecnologías avanzadas, como las cuánticas y la IA, que deben integrarse en la industria real y en la Administración. Desde su punto de vista, “las condiciones están y el momento es ahora para que España se coloque en una situación de liderazgo en transformación digital, que ya es el presente”.
En cuanto a la sostenibilidad, Juan Antonio Labat, director general de FEIQUE, ha solicitado que el ministerio tenga competencias y más herramientas para coordinar políticas industriales que impulsen neutralidad neta en carbono para poder competir, con una mayor electrificación porque se consume mucho gas. Por eso ha solicitado que se impulsen proyectos con metano, biomasa y CO2 que están parados. “La prioridad es una política industrial de medidas, no de análisis”, ha sentenciado.
Más colaboración público-privada
Javier Urzay, subdirector de Farmaindustria, ha subrayado que la innovación en sectores clave es sistémica, con una multiplicación del impacto con la colaboración público-privada –que genera valor más allá del PIB, con un empleo estable y bien remunerado y no escala en salud sin ella– y un papel muy relevante de los ecosistemas para atraer inversión y abordar retos complejos. Además, ha recordado que la industria farmacéutica es estratégica en Europa y que es fundamental en entorno regulatorio estable. En cuanto al futuro, considera que pasa por coordinación estructurada con colaboración público-privada como herramienta estratégica. La innovación no funciona en silos, funciona en ecosistemas”, ha recalcado.
Desde UGT, José Antonio Posadas, secretario de acción sindical de FICA, ha coincidido en que el momento del Made in Europe y el Made in Spain es ahora. “Necesitamos ser reactivos y anticiparnos, con una Ley de Industria que sea un paraguas que soporte todas las políticas industriales que ya se están haciendo y un Pacto de Estado que vaya más allá, con una participación plena de todo el ecosistema que hace industria. Para hacerlo, hay que romper con los vetos políticos y superar retos como atraer a los jóvenes y a las mujeres, cambiando la política y la visión de la política industrial. Por eso pedimos que se ponga en el centro el derecho a la formación continua toda la vida, así como la formación dual.
Políticas más ambiciosas
Ion Arocena, director general de Asebio, se ha centrado en el fomento de la internacionalización y de la proyección global de la industria española, que ha crecido en exportación en los últimos años. “Pero llevamos dos años estancados frente a China y Estados Unidos. Europa sigue en una posición relevante, pero con amenazas. Necesitamos políticas europeas más ambiciosas en I+D+i, con una internacionalización hacia afuera pero también hacia adentro, con más foco en sectores innovadores y disruptivos, con más agilidad y más inversión. Y, en este contexto, la Ley de Industria es una oportunidad, pero debe incluir el componente de competitividad.
Carmen Vela, presidenta del FEI, ha reiterado la importancia de mejorar el entorno regulatorio y la simplificación administrativa y regulatoria, con un marco estable más favorable, predecible, flexible, de obligado cumplimiento y ágil que facilite la actividad industrial y la inversión. Para lograrlo, ha pedido el desarrollo de instrumentos eficaces de apoyo a la industria, que permitan acompañar los procesos de transformación, inversión e innovación, con especial atención a las pymes y la puesta de marcha de programas de formación permanentes y una mayor simplificación y agilidad. “Ojalá que lo que hoy compartimos se vea pronto en una nueva Ley de Industria”, ha concluido.
Finalmente, Francisco San José, secretario general de CCOO Industria, ha abogado por el establecimiento de mecanismos adecuados de implementación, seguimiento y evaluación que garanticen la eficacia de las políticas industriales y su adaptación continua a los cambios de entorno, así como la revisión periódica de mecanismos existentes, como los indicadores cuantitativos. “Apelo a todos los partidos políticos del arco parlamentario, que tengan altura de miras en este nueva ley, para que seamos líderes europeos. Estamos ante una oportunidad histórica que tenemos que aprovechar”, ha ter