Estreno en el Congreso del ministro de Hacienda, Arcadi España, con una 'misión imposible'. 'Resucitar' el gravamen a las empresas energéticas, una figura finiquitada por la Cámara Baja esta legislatura, en la que ha rechazado además recuperar la figura en varias ocasiones.
Sin que ello frene al Ejecutivo, el sucesor de María Jesús Montero comprometió su apoyo a la creación de un nuevo impuesto temporal para que estas compañías aporten parte de los beneficios extraordinarios derivados de la guerra en Irán y contribuyan a aliviar la carga que soportan consumidores y contribuyentes.
Lo hizo al contestar a una pregunta del diputado de Bildu Óskar Matute, en la que recordó que España, Alemania, Austria, Italia y Portugal han elevado a la Comisión Europea una petición formal para poder poner en marcha “un instrumento de solidaridad temporal” dirigido a las compañías del sector energético, con el objetivo de lanzar “un mensaje claro de unidad y de justicia fiscal sobre la distribución de la carga de las consecuencias de la guerra”.
Arcadi España ha subrayado además ante Matute que España fue “pionera” en el seno de la Unión Europea al aplicar por su cuenta un gravamen temporal a las energéticas con una facturación superior a 1.000 millones de euros por ejercicio, medida que se ha establecido para los años 2023 y 2024.
“Y también hemos traído a esta Cámara un Real Decreto-ley con este gravamen a las energéticas, tal y como nos comprometimos con diferentes grupos parlamentarios. Pero somos conscientes de las posiciones que cada formación tiene y de la dificultad que ello supone”, ha reconocido el ministro.
El diputado de Bildu ha afirmado que no cuestiona la intención del Ejecutivo de avanzar hacia este impuesto, aunque le ha reclamado mayor firmeza. “Hay que hacer más, porque todos sabemos que de estas guerras provocadas por unos pocos, ganan unos pocos y las sufrimos todos”.
Matute ha criticado que, desde el estallido de la guerra en Irán el pasado 28 de febrero, “las petroleras fundamentalmente, y las energéticas en su conjunto, no han hecho sino crecer en sus beneficios”, mientras se encarecían el gasóleo y la gasolina.
“Es evidente que algunos piensan hacer mucho dinero, piensan hacer fortuna y son las grandes petroleras y son también, por desgracia, las empresas de armamento. Y lo que nosotros le planteamos y le pedimos es que haga políticas para la gente, que no se limite a ser un mediador entre el mercado, las grandes empresas y los ciudadanos. Que se vea claro que este Gobierno no hace políticas al dictado de las grandes petroleras”, ha enfatizado el parlamentario de Bildu.
El titular de Hacienda ha respondido que el Ejecutivo ya está actuando con decisión para hacer frente a las derivadas económicas del conflicto bélico, “pero también prudencia y cautela”.
“Estamos ante un escenario que requiere prudencia debido a la elevada incertidumbre que existe todavía en relación con las circunstancias en la guerra en Oriente Medio y la evolución de los precios del petróleo, así como otras materias primas y sus efectos de segunda ronda que se puedan producir si dura el conflicto más meses. Pero no le quepa duda, no le quepa duda. Este Gobierno va a seguir protegiendo a las familias y a los sectores más afectados (...) Y lo vamos a hacer con una distribución equitativa de los costes de este conflicto”, ha concluido España.