BlackRock refuerza su inversión en valores ligados a la IA y en bolsas emergentes

BlackRock reorienta su estrategia hacia valores ligados a la IA, mercados emergentes, crédito privado e infraestructuras, con una hoja de ruta a cinco años.

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Logo de BlackRock. Lino Mirgeler/dpa

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BlackRock se inclina por canalizar sus inversiones hacia compañías que puedan sacar partido del avance de la inteligencia artificial (IA), entre ellas fabricantes de semiconductores, firmas energéticas y operadores de centros de datos, así como hacia los mercados emergentes en un horizonte de entre seis y doce meses.

“Creemos que se beneficiarán independientemente de quiénes sean los ganadores o los perdedores finales de la IA. Consideramos que el auge de la IA impulsará los beneficios de las empresas estadounidenses, lo que respalda nuestra sobreponderación en renta variable estadounidense”, según se recoge en último comentario semanal elaborado por el BlackRock Investment Institute (BII).

Al mismo tiempo, la mayor gestora de activos del planeta mantiene una posición de sobreponderación en renta variable de mercados emergentes, con especial foco en los exportadores de materias primas y en las compañías que se vean favorecidas por la IA.

“Nos atrae la deuda de mercados emergentes en moneda fuerte debido a la resiliencia económica, la disciplina de las políticas fiscales y monetarias y la elevada proporción de exportadores de materias primas”, agrega la firma.

En el caso europeo, BlackRock se inclina por determinados segmentos de renta variable, como el de infraestructuras, en coherencia con su preferencia por activos que se vean impulsados por la IA.

En paralelo, la entidad recomienda incorporar coberturas a las carteras, como “oportunidades temáticas relacionadas con el desarrollo de la IA y la búsqueda de seguridad energética”.

Por otro lado, la gestora advierte de que los bonos del Tesoro estadounidense a largo plazo “ya no proporcionan un colchón” frente a las caídas del mercado de renta variable”, mientras que el oro también ha demostrado “ser un diversificador ineficaz”.

ESTRATEGIA A CINCO AÑOS

De cara a la configuración de carteras en un plazo de cinco años, BlackRock se inclina por un diseño basado en distintos escenarios a medida que se vayan definiendo los ganadores y perdedores de la IA, y apuesta además por los mercados privados y los fondos de cobertura para generar retornos y vincular las carteras a las grandes megatendencias.

Del mismo modo, la firma ve “atractivas” las valoraciones de la renta variable de infraestructuras, apoyadas en una demanda estructural derivada de la fragmentación geopolítica y de la propia IA, y mantiene su preferencia por el crédito privado pese a detectar “un aumento en la dispersión de los rendimientos”.

Finalmente, BlackRock otorga mayor peso a los bonos de mercados desarrollados fuera de Estados Unidos, como Japón, por el actual contexto de inflación y el avance en reformas y gobierno corporativo, y se mantiene favorable a la renta variable de mercados emergentes, con especial énfasis en India por situarse “en la intersección de las megatendencias”.