Celsa ha concluido el ejercicio 2025 con unas pérdidas consolidadas de 143 millones de euros, lo que supone una reducción del 49% frente a los 281 millones de euros registrados el año previo, y ha vuelto a números negros en el primer trimestre del ejercicio actual, con un resultado neto positivo de 18 millones de euros.
“Así lo ha explicado este miércoles el consejero delegado del grupo, Jordi Cazorla, en una rueda de prensa para presentar los resultados financieros de 2025 y el primer trimestre de 2026 en Barcelona junto al presidente de Celsa, Rafael Villaseca.”
La empresa alcanzó en 2025 una facturación de 3.347 millones de euros, prácticamente igual a los 3.360 millones de 2024, y registró un Ebitda de 396 millones, un 44% superior al del ejercicio anterior, con un margen del 22% sobre las ventas.
(HABRÁ AMPLIACIÓN)