El dueño de Gucci aspira a duplicar su margen y elevar el payout hasta el 50%

Kering lanza su plan ReconKering para duplicar el margen operativo, reforzar Gucci y elevar el payout hasta cerca del 50% del beneficio recurrente.

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08 March 2022, Russia, Moscow: A man walks past a closed Gucci boutique. Major international premium brands have ceased their activities in Russia. Photo: Alexander Sayganov/SOPA Images via ZUMA Press Wire/dpa Alexander Sayganov/SOPA Images v / DPA

08 March 2022, Russia, Moscow: A man walks past a closed Gucci boutique. Major international premium brands have ceased their activities in Russia. Photo: Alexander Sayganov/SOPA Images via ZUMA Press Wire/dpa Alexander Sayganov/SOPA Images v / DPA

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El conglomerado francés de lujo Kering, matriz de enseñas como Gucci o Balenciaga, ha desvelado este jueves su nueva hoja de ruta “ReconKering”, un plan destinado a acelerar la transformación del grupo reforzando el atractivo de sus marcas e impulsando la eficiencia en el uso del capital y la rentabilidad. El objetivo a medio plazo pasa por duplicar el porcentaje del margen operativo recurrente y adoptar una política de dividendos alineada con un ratio de “payout” próximo al 50% del beneficio neto recurrente.

Durante la presentación en Florencia de esta estrategia, el consejero delegado de Kering, Luca De Meo, ha subrayado que, en un entorno complejo, sometido a una profunda transformación y a una competencia cada vez más intensa, la compañía está poniendo en marcha medidas firmes para reconstruir el atractivo de sus enseñas, perfeccionar la ejecución e implantar un modelo operativo más focalizado y disciplinado, aprovechando al máximo la potencia de sus marcas y de su plataforma de grupo.

“ReconKering es nuestra manera de reconectar con lo que hace único a Kering, al tiempo que abrazamos la nueva era del lujo. El Lujo Auténtico es nuestra misión, y el Lujo del Futuro es nuestro horizonte”, ha indicado De Meo.

En el capítulo financiero, la multinacional sitúa en el centro de su estrategia el refuerzo del atractivo de sus marcas como “motor clave del crecimiento futuro”, y prevé que sus ventas evolucionen de forma gradual por encima del ritmo del mercado.

El plan contempla, además, una mejora progresiva del resultado operativo recurrente, con la meta a medio plazo de “duplicar con creces el porcentaje del margen operativo recurrente del grupo” correspondiente al ejercicio 2025. También persigue una mejora estructural del ROCE, que Kering aspira a situar por encima del 20% a medio plazo, apoyado en fundamentos más sólidos, una gestión más estricta de inventarios y decisiones de inversión más selectivas. Todo ello se acompaña de la voluntad de ofrecer una rentabilidad estable a los accionistas mediante una política de dividendos coherente, que se fija como referencia un ratio de reparto cercano al 50% de los ingresos netos recurrentes.

Respecto a la asignación de capital, la compañía priorizará un crecimiento externo muy selectivo a través de adquisiciones estratégicas que refuercen la artesanía, la integración vertical y el aseguramiento de materias primas clave.

Kering prevé culminar su “reinicio estructural” a finales de 2026, con el restablecimiento de la disciplina financiera, una mayor eficiencia operativa y una dirección estratégica más nítida, mientras sus marcas trabajan en recuperar su atractivo para cimentar un rendimiento sólido y duradero.

En esta línea, la estrategia pasa por “revitalizar” el magnetismo de Gucci mediante un reposicionamiento de la firma y una dirección creativa bien definida, al tiempo que plantea acelerar la expansión geográfica de Saint Laurent, especialmente en Asia, y ampliar la huella internacional de Balenciaga más allá del mercado asiático.

De cara a finales de 2028, el grupo espera entrar en una fase de “reconstrucción”, caracterizada por un crecimiento renovado y sostenible. Con la plataforma del grupo plenamente desplegada, se prevé un mayor dinamismo en el conjunto del portafolio, que debería traducirse en mejoras estructurales de la rentabilidad y de los retornos.

Para el horizonte de 2030, en la etapa definida como de “recuperación”, Kering confía en haber restablecido su posición de referencia en el segmento del lujo del futuro, apoyado en una mayor eficiencia y preparado para afrontar la siguiente década.