La actividad del sector privado en la zona euro volvió a contraerse en abril, lastrada por el fuerte retroceso del sector servicios en un contexto de incertidumbre por la guerra en Oriente Próximo. Según el índice PMI compuesto, el indicador descendió hasta los 48,8 puntos desde los 50,7 registrados en marzo, su nivel más bajo en 17 meses, lo que apunta a un empeoramiento inminente del panorama económico en la región.
El PMI de servicios de la zona euro se deterioró con fuerza hasta los 47,6 puntos, frente a los 50,2 de marzo, marcando así su peor dato en 62 meses. En contraste, el PMI manufacturero repuntó ligeramente hasta los 52,2 puntos, desde los 51,6 del mes previo.
Por países, entre aquellos para los que se dispone de datos del índice PMI compuesto, Alemania, Francia y España registraron caídas de la actividad en abril, mientras que Italia e Irlanda lograron mantener un ritmo de expansión.
El descenso global de la actividad empresarial reflejó por completo la contracción del sector servicios, que fue la más intensa de los últimos cinco años, compensando ampliamente el mayor dinamismo observado en la producción manufacturera.
“Los datos finales del índice PMI de la zona euro de abril confirman los indicios tempranos de una economía que se encamina hacia el declive”, ha señalado Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence, quien advierte de que la falta de señales de mejora de la crisis “sugiere que la desaceleración podría agravarse rápidamente”.
El analista incide además en que la perspectiva de nuevas subidas de los tipos de interés inquieta a numerosas compañías de servicios financieros y golpea con especial intensidad al negocio inmobiliario. En este sentido, remarca que “lo alarmante” es que, dado que las expectativas de crecimiento empresarial ya se han reducido drásticamente desde el inicio de la guerra, “unos tipos de interés más altos agravarán esta caída inicial de la confianza”.