España continúa dando pasos hacia un modelo energético menos dependiente del gas, apoyado en el fuerte desarrollo de las energías renovables en la generación eléctrica, de acuerdo con las conclusiones de BBVA Research.
En un informe reciente difundido en su página web, el servicio de estudios de BBVA detalla cómo en los últimos años la economía española ha ido disminuyendo su exposición a los riesgos vinculados al uso del gas. El incremento de la potencia renovable instalada y la mayor diversificación de las fuentes de energía son, según el documento, los factores que explican este cambio.
El estudio destaca que la participación de las energías renovables en el conjunto del sistema ha crecido de manera notable, lo que ha ayudado a limitar la vulnerabilidad del país ante posibles interrupciones o tensiones en el suministro de combustibles fósiles.
“El aumento de la generación renovable ha permitido reducir la exposición de la economía española a los shocks asociados al gas”, indican los autores del informe.
Esta transformación se apoya en elementos de carácter estructural, que combinan una abundante disponibilidad de recursos naturales, como las horas de sol y el potencial eólico, con decisiones de política económica e inversiones del sector privado orientadas a afianzar una posición competitiva frente a las fuentes fósiles.
“España avanza hacia un sistema energético más diversificado, lo que refuerza su capacidad de adaptación ante cambios en el entorno energético internacional”, señalan los economistas de BBVA Research.
Implicaciones económicas de la menor dependencia del gas
BBVA Research remarca que esta reducción del peso del gas en la generación eléctrica conlleva implicaciones económicas de calado. En particular, el informe subraya que “el menor peso del gas en el mix energético reduce la sensibilidad de la economía a variaciones en los precios internacionales de esta materia prima”.
Asimismo, los autores apuntan que “la mayor penetración de energías renovables contribuye a moderar el coste de la electricidad en escenarios de tensión en los mercados internacionales”.
El documento advierte, no obstante, de que, pese a los avances, persisten desafíos en el proceso de transición energética, especialmente en el diseño de mecanismos que aseguren la estabilidad y el buen funcionamiento del sistema eléctrico.
“La integración de un mayor volumen de generación renovable requiere avances adicionales en redes y en soluciones de almacenamiento para garantizar la seguridad del suministro. Los avances logrados no eliminan la necesidad de continuar invirtiendo en infraestructuras y en tecnologías que permitan gestionar la variabilidad de las energías renovables”, concluyen.
BBVA Research añade que la trayectoria reciente coloca a España en una posición relativamente más sólida ante episodios de tensión energética, aunque insiste en que será clave mantener el impulso de transformación del sistema energético en los próximos años.