España y otros 10 países exigen una solución rápida en Irán para contener el impacto económico

Once potencias económicas, entre ellas España, reclaman un alto el fuego duradero en Irán y medidas coordinadas para contener el impacto global.

3 minutos

El vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo. Gabriel Luengas - Europa Press

El vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo. Gabriel Luengas - Europa Press

Comenta

Publicado

3 minutos

Más leídas

Los titulares de Finanzas de España, Reino Unido, Australia, Japón, Suecia, Países Bajos, Finlandia, Noruega, República de Irlanda, Polonia y Nueva Zelanda han instado a alcanzar una salida negociada “rápida y duradera” al conflicto en Oriente Medio, reclamando además la recuperación de un tránsito “libre y seguro” por el estrecho de Ormuz.

En una declaración conjunta difundida este miércoles, los responsables económicos han valorado positivamente el reciente anuncio de alto el fuego entre Estados Unidos, Israel e Irán, y han pedido a todos los actores implicados que lo respeten sin reservas.

“Las últimas semanas han traído consigo una pérdida inaceptable de vidas y una perturbación significativa de la economía mundial y los mercados financieros, y el alto el fuego será crucial para proteger a la población civil y la seguridad de la región”, señalan en el comunicado conjunto.

Por este motivo, los once Estados reclaman una solución pactada “rápida y duradera” y el restablecimiento de la navegación libre y segura en Ormuz, con el fin de amortiguar el golpe sobre el crecimiento, los precios de la energía y el nivel de vida, especialmente de los colectivos más vulnerables.

Advierten de que una reanudación de la violencia, una extensión del conflicto o la continuidad de las tensiones en el estrecho de Ormuz implicarían nuevos riesgos severos para la seguridad energética global, las cadenas de suministro y la estabilidad económica y financiera.

Aun con una solución estable al conflicto, los firmantes anticipan que los efectos sobre el crecimiento, la inflación y los mercados se prolongarán en el tiempo. Por ello, se comprometen a articular una respuesta económica y un proceso de recuperación coordinados, responsables y “sensible” a la evolución sobre el terreno.

En el plano interno, los ministros se han propuesto que, dentro de los márgenes de las cuentas públicas, cualquier respuesta nacional sea fiscalmente sostenible y se dirija a quienes precisan más apoyo.

Asimismo, reafirman su apuesta por un comercio de energía abierto y sujeto a reglas, e instan a todos los países a no recurrir a medidas proteccionistas, como controles injustificados a la exportación, acaparamiento de reservas u otras trabas al comercio en las cadenas de suministro de hidrocarburos y demás sectores afectados por la crisis.

“Nos comprometemos a promover la cooperación y la integración para apoyar la estabilidad regional y mundial”, han subrayado los ministros de Finanzas en su comunicado.

También reiteran que seguirán impulsando reformas destinadas a reforzar la resiliencia y acelerar la diversificación energética a largo plazo, mediante la transición hacia fuentes limpias y la mejora de la eficiencia en el consumo.

Papel clave de los organismos internacionales

Los ministros han resaltado la importancia de las organizaciones internacionales y han celebrado la puesta en marcha del grupo de coordinación del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

En esta línea, animan a estas entidades a elaborar una evaluación conjunta de las consecuencias económicas globales, abarcando las presiones fiscales, los cuellos de botella en las cadenas de suministro, la evolución de los mercados energéticos y de los precios de los alimentos, así como el impacto específico en cada país.

Además, piden al FMI y al Banco Mundial que ofrezcan un apoyo de emergencia coordinado a los Estados que lo requieran, adaptado a la realidad de cada economía y utilizando toda la amplitud y flexibilidad de sus herramientas.

Los once firmantes valoran positivamente el asesoramiento sobre cómo diseñar respuestas nacionales “temporales, específicas y eficaces” y animan a seguir trabajando en la identificación de medidas que protejan el crecimiento a largo plazo.

Apoyo a Ucrania y presión económica sobre Rusia

El comunicado concluye reafirmando el “apoyo inquebrantable” de los países firmantes a Ucrania y su determinación de mantener la presión económica sobre Rusia.

Los ministros denuncian que la guerra de Rusia en Ucrania, que entra ya en su quinto año, continúa lastrando la economía mundial.

“Rusia no debe beneficiarse de este conflicto y, en la medida en que las condiciones del mercado lo permitan para evitar agravar las perturbaciones en las cadenas de suministro y los precios de la energía, seguiremos colaborando para encontrar formas de aumentar la presión”, han asegurado, remarcando su compromiso con la defensa de un sistema internacional basado en normas.