La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (EASA, por su siglas en inglés) ha decidido extender hasta el próximo 27 de mayo su recomendación a las compañías aéreas de evitar operaciones en Oriente Próximo y el Golfo Pérsico. De este modo, el aviso sumará un total de tres meses en vigor desde el 28 de febrero, fecha en la que estalló el conflicto en la zona.
En esta actualización del Boletín de Información sobre Zonas de Conflicto (CZIB, por sus siglas en inglés) se mantienen sin variaciones los Estados incluidos: Bahrein, Irán, Irak, Israel, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí.
Según recoge el documento revisado, pese al alto el fuego declarado en la región, continúan registrándose incidentes en el ámbito marítimo en el estrecho de Ormuz y en el espacio aéreo próximo, con un impacto especial sobre Emiratos Árabes Unidos.
“Si bien el nivel general de riesgo ha disminuido en la región, la sostenibilidad del alto el fuego a largo plazo sigue siendo incierta, con la posibilidad de una rápida escalada”, ha señalado el texto.
En este contexto, el CZIB subraya que Irán mantiene un elevado nivel de alerta para su fuerza aérea y sus unidades de defensa aérea en todo el territorio nacional, lo que “crea una mayor probabilidad de identificación errónea dentro del FIR de Teherán (OIIX)”. El boletín también menciona el riesgo asociado al espacio aéreo de Irak, debido a ataques iraníes recurrentes, así como al de Líbano.
Por consiguiente, las orientaciones dirigidas a los operadores pasan por no volar dentro del espacio aéreo afectado de Irán, Irak y Líbano a ningún nivel de vuelo ni altitud, y por reforzar las medidas de precaución y la evaluación de riesgos al operar en los cielos de Bahréin, Kuwait, Israel, Jordania, Qatar, Omán, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita.
Actualizaciones específicas para Yemen y Siria
De forma paralela, la EASA ha revisado y prorrogado sus avisos relativos a Yemen y Siria, manteniendo la recomendación de no operar en sus respectivos espacios aéreos, ahora con horizonte hasta el 31 de octubre en ambos casos.
Respecto a Yemen, la agencia indica que la situación de seguridad “sigue siendo peligrosa”, marcada por operaciones militares de alta intensidad que se repiten en el tiempo, la implicación de fuerzas hutíes respaldadas por Irán en el reciente conflicto en Oriente Medio, una fuerte inestabilidad política y la presencia de actores armados no estatales con acceso a sistemas antiaéreos avanzados.
En cuanto a Siria, la ampliación del aviso se justifica por el hecho de que su espacio aéreo continúa condicionado por la presencia simultánea de múltiples fuerzas militares, tanto estatales como no estatales, además de las operaciones militares extranjeras que se producen de forma recurrente.