El sector de la auditoría de cuentas en España superó en 2025 por primera vez el umbral de los mil millones de euros de ingresos y registró su mayor nivel de facturación hasta la fecha, con un volumen de negocio de 1.053,6 millones de euros. Esta cifra supone un incremento del 27,5% respecto a 2022, de acuerdo con el informe “Situación de la auditoría de cuentas en España 2025” elaborado por el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC).
El documento también constata un repunte significativo de la actividad, con 75.676 encargos e informes de auditoría realizados en 2025, lo que representa una subida del 10,4% frente a 2022 y pone de manifiesto la mayor demanda de información financiera sólida y verificada por parte del tejido empresarial.
El presidente del Instituto de Censores Jurados de Cuentas de España (ICJCE), Víctor Alió, resalta que la profesión ha demostrado una “enorme capacidad de adaptación, resiliencia y fortaleza” y que el sector “no solo ha recuperado su crecimiento, sino que ha alcanzado cifras récord de actividad, empleo y facturación en un contexto económico especialmente complejo”.
Según el ICJCE, la auditoría cuenta con más de 19.500 profesionales especializados que dan soporte a auditores y firmas de auditoría, lo que consolida su posición como motor de empleo cualificado y refuerza una estructura profesional con un peso tecnológico y multidisciplinar cada vez mayor.
En 2025, la facturación de las sociedades de auditoría avanzó de nuevo un 7,8%, hasta superar los 1.027 millones de euros. Se registraron incrementos en el ingreso medio tanto en los trabajos para entidades de interés público como en los servicios prestados al resto de compañías, lo que, a juicio de Alió, confirma que empresas, inversores, bancos y mercados valoran de forma creciente la transparencia y la confianza que genera la auditoría.
El estudio del ICAC subraya además el progreso de la presencia femenina, con 16.213 trabajos firmados por mujeres en 2025, un 21% más que en 2023, y 5.747 auditoras registradas en el ROAC. Al mismo tiempo, alerta sobre el desafío del relevo generacional, ya que el 69,4% de los auditores en ejercicio supera los 50 años y solo el 5,9% tiene menos de 40.
Alió señala que la profesión atraviesa una transformación de calado vinculada a la sostenibilidad, la digitalización y la inteligencia artificial (IA), y prevé que los auditores asumirán un papel cada vez más determinante como garantes tanto de la información financiera como de la información corporativa relativa a sostenibilidad, riesgos y gobierno corporativo.