La inflación interanual en el conjunto de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) alcanzó en marzo el 4%, lo que supone seis décimas más que en febrero y el mayor avance de los precios desde septiembre de 2025, impulsado por el fuerte encarecimiento de la energía tras el estallido del conflicto en Oriente Próximo.
En particular, los precios de la energía en los países miembros de la OCDE registraron en marzo un incremento medio del 8,1% respecto al mismo mes del año anterior, su cota más elevada desde febrero de 2023. Este repunte se produjo después de la caída del 0,5% observada en febrero, con aumentos en 32 de los 35 Estados con datos disponibles, estabilidad prácticamente total en Colombia y descensos únicamente en Costa Rica y Eslovenia.
Por el contrario, la inflación de los alimentos en la OCDE continuó moderándose hasta el 3,6% en marzo, frente al 4% del mes previo, con bajadas registradas en alrededor de dos tercios de las economías del organismo.
En consecuencia, la inflación subyacente de la OCDE, que excluye la evolución de los precios de la energía y de los alimentos frescos, se situó en marzo en el 3,7%, una décima por encima del 3,6% anotado en febrero.