La plantilla de la factoría de Leche Pascual en Gurb (Barcelona) ha acusado a la compañía de vulnerar el derecho de huelga al haber trasladado parte de la producción de esta planta a otras fábricas para “desactivar” los efectos del paro convocado para el próximo 11 de mayo, según ha informado este viernes el Col·lectiu Ronda en un comunicado.
El alrededor de centenar de empleados del centro anunció la huelga a finales de abril, después de hacerse público que Casa Tarradellas adquirirá la planta de Leche Pascual. La convocatoria se mantiene vigente tras fracasar la mediación celebrada el pasado jueves entre la dirección y la representación de la plantilla.
De acuerdo con la versión de los trabajadores, la empresa tiene previsto iniciar este fin de semana el desmontaje y traslado de una de las líneas de producción, lo que supondría recortar en un 50% la capacidad de la fábrica. Añaden que dicha línea se habría derivado a las instalaciones de Leche Pascual en Aranda de Duero (Burgos) para “no verse afectada por el parón de los trabajadores de Gurb”.
Fuentes de la compañía han señalado a Europa Press que el movimiento de la maquinaria de envasado de leche forma parte de un proceso de reorganización ya planificado y coordinado con anterioridad, con el objetivo de asegurar el suministro a los clientes y evitar incidencias en el abastecimiento.
En esta línea, la empresa remarca que esta medida “no tiene vinculación alguna con el ejercicio del derecho de huelga”.
La dirección también incide en que la plantilla de Gurb cuenta desde hace semanas con las ofertas individuales de empleo de Casa Tarradellas, que preservan tanto el nivel salarial como la antigüedad, pero que han sido “rechazadas”.