Los accidentes laborales entre fijos discontinuos se disparan un 37% desde 2019 pese a la reforma laboral

Los accidentes laborales entre fijos discontinuos crecen un 37% desde 2019, mientras cae la temporalidad y mejora la estabilidad del empleo, según CCOO.

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Un camarero atendiendo la terraza de un bar en la temporada de verano Ricardo Rubio - Europa Press

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El índice de incidencia de los accidentes de trabajo con baja en jornada, que contabiliza los siniestros por cada 100.000 ocupados, ha aumentado un 37% entre los trabajadores fijos discontinuos entre 2019 y 2025, y un 17,5% desde 2022, año de entrada en vigor de la reforma laboral.

Así se desprende de un informe de CCOO, que detalla que la reforma laboral tuvo un efecto inmediato en las estadísticas de siniestralidad de 2022, con un índice de incidencia similar al de 2019 en los contratos temporales, pero más elevado en los indefinidos por el repunte del 16,3% en la tasa de accidentes de los fijos discontinuos.

“En 2022 se empezó a apreciar una transferencia de incidencia de accidentes de trabajo con baja en jornada de los temporales a los indefinidos y de una manera más acentuada en el caso de los fijos discontinuos. En los años posteriores se ha intensificado el proceso que ya apuntaba en 2022, de forma que en 2025 la diferencia de las incidencias entre el conjunto de los contratos indefinidos y temporales se ha reducido notablemente”, sostiene el informe.

En 2025 se contabilizaron 5.412 accidentes con baja en jornada por cada 100.000 asalariados fijos discontinuos, frente a los 4.604 de 2022 y los 3.959 de 2019. Si se observa el conjunto de los trabajadores con contrato indefinido (a tiempo completo, parcial y fijos discontinuos), el índice de incidencia se situó en 2.941 en 2025, mientras que entre los temporales alcanzó los 3.661 casos por cada 100.000 empleados.

Mientras el índice de incidencia de los contratos temporales cayó un 22% en 2025 respecto a 2019, el de los indefinidos registró un ligero avance del 2%, explicado únicamente por el incremento del 37% en la siniestralidad de los fijos discontinuos. Entre los indefinidos a tiempo parcial la incidencia bajó un 12% y entre los indefinidos a jornada completa se mantuvo prácticamente inalterada.

El sindicato precisa en su análisis que durante estos años se ha producido un fuerte aumento del número de asalariados, con casi 2,3 millones más de media, lo que ha ampliado el denominador utilizado para calcular los índices de incidencia de los accidentes laborales.

Fuerte caída de la temporalidad tras la reforma laboral

Además, CCOO subraya que la reforma laboral ha provocado una reducción muy intensa de la temporalidad. En 2019, el 26% de los asalariados tenía un contrato temporal; en 2022, año de aplicación de la reforma, esa proporción descendió al 21% y al cierre de 2025 marcó mínimos del 15%.

“Estamos ante una caída de 11 puntos en un periodo muy corto de tiempo que inevitablemente incide en la reducción de los índices de incidencia de los accidentes de trabajo con baja en jornada, porque la temporalidad es una de las dimensiones de la precariedad que impacta con mayor gravedad en la siniestralidad”, apunta el sindicato que lidera Unai Sordo.

CCOO añade que el proceso de transferencia de la incidencia desde los contratos temporales hacia los indefinidos, que comenzó a detectarse en 2022, se ha ido moderando después por la disminución de las conversiones de contratos temporales en fijos.

Aunque la incidencia entre los fijos discontinuos ha repuntado un 37% entre 2019 y 2025, la central sindical recuerda que este colectivo representa un volumen “muy pequeño” dentro del empleo asalariado, apenas un 4% del total, frente al 72% de los indefinidos a tiempo completo, la fórmula contractual predominante en España.

Los contratos temporales, que CCOO identifica como el origen de esa transferencia de siniestralidad, siguen siendo más numerosos que los fijos discontinuos y suponen el 15% de los asalariados, pese a haber reducido su peso en 11 puntos entre 2019 y 2025.

En ese mismo periodo, la incidencia de los accidentes laborales con baja en jornada entre los temporales retrocedió 22 puntos, lo que, a juicio de CCOO, demuestra “que la incidencia procedente de los temporales que han absorbido los fijos discontinuos es mínima” y que las razones de esa caída hay que buscarlas en otros factores.

Junto al descenso de la temporalidad, también ha menguado de forma notable la rotación contractual. Si en 2019 se firmaban en España más de 22,5 millones de contratos, en 2025 se registraron 15,6 millones.

Esto implica que actualmente se suscriben cerca de 7 millones menos de contratos para sostener una población asalariada que ha crecido en más de 2.265.000 personas. O, expresado de otra manera, en 2019 se necesitaban 1,4 contratos anuales por cada asalariado y en 2025 sólo 0,8 contratos por trabajador, lo que refleja una menor rotación y un incremento de la estabilidad en el empleo.

De este modo, CCOO concluye que la mejora en la calidad del empleo (más contratos indefinidos y menor rotación) explica en parte la reducción del número total de accidentes de trabajo en España en los últimos años. El resto se vincula a la propia composición del empleo, que ha avanzado con mayor intensidad en sectores con menores niveles de siniestralidad laboral.