Lucena califica de mezquina la presión de las aerolíneas y respalda la subida de tasas para asegurar la inversión de Aena

Lucena defiende la subida de tasas de Aena frente a la presión de las aerolíneas y la vincula a un plan inversor de 12.888 millones hasta 2031.

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El presidente y consejero delegado de Aena, Maurici Lucena (c), durante la Junta general de Accionistas de Aena, a 16 de abril de 2026, en Madrid (España).   Mateo Lanzuela - Europa Press

El presidente y consejero delegado de Aena, Maurici Lucena (c), durante la Junta general de Accionistas de Aena, a 16 de abril de 2026, en Madrid (España). Mateo Lanzuela - Europa Press

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El presidente y consejero delegado de Aena, Maurici Lucena, defendió este jueves ante la Junta General de Accionistas la propuesta de revisión de las tarifas aeroportuarias incluida en el próximo Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III, 2027-2031). El plan contempla un incremento medio anual de 0,43 euros por viajero y un programa inversor de 12.888 millones de euros, de los que cerca de 10.000 millones corresponden a inversiones reguladas directas.

Lucena recalcó que la trayectoria planteada para las tasas es “moderada” y que permitirá sufragar la modernización y ampliación de la red de 46 aeropuertos españoles sin perder competitividad frente a otros gestores internacionales.

Sobre la base de un Ingreso Máximo Anual por Pasajero (IMAP) de 10,52 euros en 2026, Aena propone una evolución gradual hasta alcanzar los 12,69 euros en 2031. Las subidas anuales, entre 0,40 y 0,47 euros según el ejercicio, se modularán en función del tamaño de cada aeropuerto, con incrementos más contenidos en las instalaciones medianas y pequeñas.

“Las tarifas de Aena siguen siendo muy competitivas. En 2025 el IMAG medio se situó en 10,35 euros por pasajero, por debajo de los 11,11 euros de 2015 en términos nominales y con una caída real acumulada del 37% en once años”, destacó Lucena, contraponiendo esta evolución al fuerte aumento del tráfico —321,6 millones de pasajeros en España en 2025— y a los beneficios históricos del gestor aeroportuario.

El máximo responsable de Aena tildó de “irresponsable” y “frívola” la presión de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) y de la Asociación Española de Líneas Aéreas (ALA), que reclaman una rebaja continuada de las tasas al margen del marco regulatorio vigente.

En este contexto, Lucena urgió a las aerolíneas a abandonar lo que definió como un “vuelo gallináceo y un tanto mezquino” en torno al coste de los servicios aeroportuarios, subrayando la incoherencia de exigir recortes mientras los billetes de avión se han encarecido un 27% entre 2019 y 2025.

Más capacidad, seguridad y calidad en la red

La hoja de ruta de Aena persigue dotar a los aeropuertos de mayor capacidad operativa, seguridad y calidad de servicio para absorber un volumen previsto de 1.690 millones de pasajeros en el conjunto del quinquenio, desde 329 millones en 2027 hasta 347 millones en 2031.

Del total del plan inversor, 12.888 millones de euros, 9.991 millones tendrán la consideración de inversiones reguladas e irán incorporados al DORA III. Las actuaciones se concentrarán en los grandes hubs de Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat, aunque se extenderán al resto de la red.

Lucena recalcó que el incremento de tasas es compatible con el mantenimiento de un pay-out del 80% del beneficio neto destinado a dividendos y con una posición financiera sólida, ya que la ratio de deuda neta sobre Ebitda se mantiene en niveles que el gestor considera muy holgados.

La propuesta choca frontalmente con las reclamaciones de las compañías aéreas. Organizaciones como ALA e IATA piden una reducción anual de las tarifas cercana al 4,9% durante todo el periodo, alegando que Aena infravalora el crecimiento del tráfico y sobredimensiona los costes operativos y de capital. A su juicio, el gestor podría abordar el programa inversor sin recurrir a incrementos tarifarios.

Durante la Junta, Lucena rechazó estas presiones y recordó que cualquier modificación debe ajustarse al marco regulador, que busca equilibrar volumen de inversión, calidad del servicio y una rentabilidad razonable. “La defensa del marco regulador y de la seguridad jurídica es clave para los accionistas y para el propio sistema aeroportuario español”, afirmó.

El presidente de Aena ligó esta defensa al cumplimiento de sus obligaciones como administrador: “No podemos aceptar exigencias que pongan en riesgo la capacidad operativa de los aeropuertos ni la solidez financiera de Aena, que debe seguir combinando un ambicioso plan inversor con el mantenimiento del pay-out del 80% y una ratio de deuda cómoda”.

La propuesta de DORA III remitida por Aena en febrero continuará ahora su tramitación administrativa, que incluye los informes de la Dirección General de Aviación Civil y de la CNMC, antes de su elevación al Consejo de Ministros para su aprobación definitiva. El gestor prevé que el texto final vea la luz en la segunda mitad de 2026.

Con la senda tarifaria planteada, Aena aspira a compatibilizar el esfuerzo inversor tras varios años de contención con el mantenimiento de unas tasas que, según la compañía, siguen situándose entre las más competitivas de Europa.