Panza Capital ha advertido este jueves, en un encuentro con periodistas con motivo de la presentación de su última carta trimestral, de que el volumen de deuda acumulada a escala global “es enorme”, especialmente en las administraciones públicas, y que “la afición que hay para resolver todos los problemas a través de la deuda no auspicia nada bueno respecto a ello”.
El presidente y director de inversiones, Beltrán de la Lastra, ha subrayado que “esto lleva hacia un impago como una catedral” que, en su opinión, probablemente se materialice mediante un repunte sostenido de la inflación. “No parece improbable que encontremos una crisis de deuda de algún Estado”, advirtió.
La firma también ha centrado parte de su análisis en el escenario geopolítico del primer trimestre, anticipando que algunos de los efectos derivados del conflicto en Irán se irán dejando notar de forma progresiva. Sobre este punto, De la Lastra ha señalado que “la Unión Europea está gestionando la guerra de Irán razonablemente bien, que es haciendo nada”.
En este marco, y considerando la interrupción temporal de la cadena de suministro, incluida la industria química, la gestora sostiene que aún “no tenemos todos los efectos reflejados en la economía”. En particular, recalca que el peso del crudo en múltiples sectores “es enorme y es previsible que va a tardar al menos un año en poderse normalizar”, remarcó.
En relación con la inteligencia artificial (IA), De la Lastra ha indicado que el impacto que está teniendo “es enorme” y que “hay que estar preparados”. Desde la óptica de la inversión, cuando la gestora detecta un nivel relevante de disrupción asociado a la IA, opta por mantenerse al margen.
MOVIMIENTOS EN CARTERA
Frente al contexto de endeudamiento, Panza Capital se inclina por compañías cíclicas gestionadas con prudencia y cuyo valor consideran superior al precio al que cotizan en el mercado. Según De la Lastra, “estos entornos geopolíticamente complejos de guerra llevan a unas volatilidades que te separan mucho el precio al que cotizan estas compañías del valor intrínseco de las mismas. Es un entorno incómodo, pero muy rentable”.
La cartera de Panza Capital presenta un PER medio (relación entre el precio de la acción y el beneficio de la empresa) de 8 veces, y más de un 75% de las compañías seleccionadas no soportan deuda o solo registran un nivel muy reducido.
Además de valores como Morgan Sindall, Berkley Group o Trigano, la gestora se inclina por “compañías con activos reales”, entre ellas CIE Automotive o Vidrala, que se incorpora por primera vez a su cartera al tratarse de una empresa familiar, “sin deuda prácticamente y que ha sufrido no en pequeña parte por la subida de costes de la energía”.
Estas nuevas posiciones se han financiado mediante la desinversión en Babcock, su último valor vinculado al sector defensa y que, a juicio de la firma, “hoy es mejor negocio” que cuando la adquirieron en diciembre de 2022, pero “es peor inversión”.
A este ajuste se añade el recorte de su participación en EOG Resources, que pasa del 4% al 2%. Se trata de una compañía “bien gestionada, sin deuda” y con un activo dedicado a la generación de energía en Estados Unidos.
De la Lastra también mantiene su decisión de no volver, por ahora, al negocio bancario tras la salida ejecutada en agosto del año pasado, al considerar que “la morosidad repuntará y el mercado no querrá bancos entonces”. “La deuda está dando un aviso”, concluyó.