El grupo holandés de tecnología sanitaria Philips obtuvo un beneficio neto atribuido de 151 millones de euros en el primer trimestre de 2026, lo que representa un avance del 98,7% frente al mismo periodo del año anterior, según comunicó la compañía.
Entre enero y marzo, la facturación de Philips alcanzó los 3.905 millones de euros, un 4,7% menos en términos reportados. No obstante, si se excluye el efecto de los tipos de cambio y los cambios en el ámbito de consolidación, las ventas comparables crecieron un 4% interanual.
Por líneas de negocio, la actividad de diagnóstico generó unos ingresos de 1.848 millones de euros, lo que supone un descenso del 6%. En el segmento de cuidados conectados, la cifra de negocio se redujo un 10%, hasta 1.062 millones de euros, mientras que la división de cuidados personales incrementó sus ventas un 1%, hasta 818 millones de euros.
En el análisis geográfico, los ingresos de Philips en Europa Occidental avanzaron un 7%, hasta 894 millones de euros. Por el contrario, en Norteamérica retrocedieron un 8%, hasta 1.645 millones de euros, y en los denominados mercados en crecimiento se contrajeron un 6%, hasta 1.028 millones de euros.
"Tuvimos un buen comienzo de 2026, con un sólido crecimiento de la entrada de pedidos del 6%, un crecimiento de las ventas comparables del 4% y una expansión del margen de 40 puntos básicos, lo que refleja una ejecución disciplinada de nuestro plan en un entorno macroeconómico incierto", declaró Roy Jakobs, consejero delegado de Royal Philips.
En este contexto, Philips mantiene sin cambios sus objetivos para todo 2026, en los que contempla un aumento de las ventas comparables de entre el 3% y el 4,5%, así como un margen EBITA ajustado situado entre el 12,5% y el 13%, acompañado de un flujo de caja libre previsto de entre 1.300 y 1.500 millones de euros.