La factura de la luz no depende únicamente de cuánto se consume. Un estudio elaborado por Selectra apunta a que uno de los elementos que más está encareciendo el recibo eléctrico es el coste fijo asociado a la potencia contratada, un concepto que gana peso especialmente entre las tarifas del mercado libre.
El análisis señala que, mientras el precio del consumo eléctrico ha moderado su evolución en los últimos meses, el coste de la potencia ha seguido aumentando, elevando así la parte fija de la factura y reduciendo el impacto que puede tener un menor consumo sobre el importe final del recibo.
La subida del término fijo
Los datos analizados por Selectra sitúan el precio medio de la potencia en muchas tarifas del mercado libre en torno a los 0,18 euros por kilovatio al día.
Según ese estudio, abril de 2026 marcó el mayor incremento registrado en el último año y medio en este concepto. Ese mes, el coste medio de la potencia subió un 23,3% respecto al mes anterior, hasta alcanzar los 0,185 euros por kilovatio al día.
En paralelo, el precio medio del consumo eléctrico en el mercado libre se situó en 0,111 euros por kilovatio hora, lo que supone un descenso mensual del 14,6%.
Los expertos del comparador apuntan a que esa evolución divergente entre el precio del consumo y el coste fijo de la potencia está modificando el equilibrio tradicional de la factura. Aunque el precio del consumo eléctrico se ha mantenido relativamente estable e incluso ha bajado en determinados periodos, el recibo mensual medio ha aumentado.
Los datos recogidos por Selectra indican que la factura media mensual en el mercado libre ha pasado de 51,34 euros en el primer trimestre de 2025 a 59,08 euros en 2026. Eso supone un incremento del 15,1% y cerca de ocho euros más al mes para un consumidor medio.
El efecto de la volatilidad del mercado
El estudio sobre la factura de la luz vincula parte de este incremento al comportamiento del mercado eléctrico. Según el análisis, ante la volatilidad del precio mayorista y las oscilaciones del mercado, muchas ofertas del mercado libre han incrementado el peso del término fijo para estabilizar costes y reducir la dependencia de las variaciones diarias del precio de la electricidad.
Ese movimiento habría provocado que la potencia contratada gane protagonismo dentro del importe final que pagan los consumidores.
Otro de los puntos destacados por Selectra es el comportamiento de muchos usuarios al elegir tarifa eléctrica.
El análisis detecta que numerosos consumidores comparan ofertas fijándose casi exclusivamente en el precio del consumo eléctrico, sin prestar atención suficiente al coste fijo de la potencia contratada.
Eso puede provocar que una tarifa aparentemente más barata termine siendo más cara en la práctica si incorpora una potencia elevada o servicios añadidos que incrementan la cuota mensual.