Rovi registró un beneficio neto de 9,4 millones de euros en el primer trimestre del ejercicio, lo que supone un descenso del 48% frente al mismo periodo de 2025, cuando ganó 18,1 millones de euros, según ha comunicado este miércoles la farmacéutica a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La cifra de ingresos totales entre enero y marzo alcanzó los 154,7 millones de euros, prácticamente en línea con la del primer trimestre del año anterior. Los ingresos operativos, por su parte, se redujeron un 1,5%, hasta 152,5 millones de euros, un retroceso que la compañía atribuye principalmente a la evolución de la división de heparinas.
En esta área, las ventas disminuyeron un 12% en los tres primeros meses del año, hasta 61,4 millones de euros. La empresa explica este retroceso por la menor aportación de las ventas internacionales de bemiparina, ante los elevados niveles de inventario acumulados por sus socios.
En sentido contrario, el negocio de fabricación a terceros de Rovi avanzó un 5% en el trimestre, con una facturación de 37,4 millones de euros.
El beneficio bruto de la farmacéutica mejoró un 5% respecto al mismo periodo de 2025, hasta 95 millones de euros, acompañado de un incremento de 3,8 puntos porcentuales en el margen bruto, que se situó en el 62,3% al cierre de marzo.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) alcanzó 20,3 millones de euros hasta marzo, lo que representa una caída del 33% en comparación con el primer trimestre de 2025. El resultado neto de explotación (Ebit) se redujo un 47%, hasta 12,1 millones de euros.
Rovi ajusta a la baja su guía de ingresos para 2026
Ante la evolución reciente de algunas de sus principales variables de negocio, Rovi ha decidido recortar sus previsiones de crecimiento de los ingresos operativos para el ejercicio 2026.
La compañía prevé que sus ventas sigan aumentando, pero ahora contempla un rango de crecimiento de entre el 0% y el 10% respecto a 2025. “Esta previsión supone un escenario de crecimiento más moderado para el 2026 que el anteriormente comunicado y está sujeta a diversos factores cuya evolución sigue resultando difícil de anticipar con precisión”, indica Rovi.
Entre los factores que explican esta revisión, la farmacéutica menciona unas menores expectativas de ingresos para 2026 vinculadas al contrato de fabricación de jeringas precargadas firmado con una compañía farmacéutica global y a la “creciente presión competitiva en materia de precios” en la división de heparinas, en un contexto de “mayores incertidumbres regulatorias y geopolíticas y mayor volatilidad en la dinámica de suministro y de costes”.
La empresa recuerda además que la división de heparinas tuvo en 2025 un comportamiento mejor de lo previsto gracias, sobre todo, al aumento de pedidos de sus socios internacionales. Por este motivo, para 2026 anticipa una menor demanda por parte de estos clientes “al tener un nivel elevado de inventarios”.
En cualquier caso, la compañía insiste en que mantiene un planteamiento prudente en sus proyecciones para 2026, “reflejando el entorno competitivo y la visibilidad actual de sus principales líneas de actividad que continuará monitorizando estrechamente”.
Juan López-Belmonte Encina, presidente y consejero delegado (CEO) de Rovi, ha afirmado que 2026 se perfila “como un punto de inflexión”, un ejercicio en el que el grupo confía en retomar la senda del crecimiento apoyado “en decisiones estratégicas clave que se han ido tomando a lo largo de estos años”.
“Durante este periodo, hemos dado pasos estratégicos decisivos para reforzar nuestra proyección internacional y acelerar nuestro crecimiento. Uno de los hitos más relevantes ha sido el cierre, el pasado 1 de abril, de la adquisición de la planta de fabricación de inyectables en Phoenix, Arizona (Estados Unidos). Se trata de una operación estratégica que nos convierte en un jugador industrial global con presencia directa en Estados Unidos, y que representa una gran oportunidad de crecimiento para Rovi”, ha subrayado el CEO de la compañía.