TSK cierra su debut bursátil con un alza del 4,95% hasta 5,30 euros por título

TSK debuta en Bolsa con una subida del 4,95%, cierra en 5,30 euros y eleva su capitalización a 611 millones, tras una OPS colocada en la parte alta del rango.

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Salida a Bolsa de TSK EUROPA PRESS

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Las acciones de la ingeniería asturiana TSK han concluido su primera jornada en Bolsa con un avance del 4,95%, situándose al cierre en 5,30 euros por título, por encima de los 5,05 euros fijados en la colocación inicial, que implicaban una capitalización de 582 millones de euros.

Así, los títulos de la compañía han ido enfriando el fuerte impulso inicial, ya que en las primeras horas de negociación llegaron a repuntar cerca de un 10%, hasta los 5,54 euros por acción.

Con la subida final del 4,95% al término de la sesión, el valor en Bolsa de la empresa se elevó hasta los 611 millones de euros.

La compañía había establecido el precio de su oferta pública de suscripción (OPS) en la parte alta del rango previsto --entre 4,45 euros y 5,05 euros por acción--, para una operación total de hasta 172,5 millones de euros y aproximadamente 34,2 millones de acciones.

La tecnológica global de ingeniería, centrada en la transición energética, la digitalización y el tratamiento de minerales críticos, ha realizado el tradicional toque de campana este miércoles a las 12.00 horas y ha comenzado a cotizar en el Mercado Continuo en los parqués de Barcelona, Bilbao, Madrid y Valencia mediante el sistema de interconexión bursátil y bajo el código “TSK”.

Con su estreno en el parqué, TSK se ha convertido en la segunda empresa que se suma a la Bolsa española en lo que va de año, después de Arteche, y en la sexta que se incorpora a los mercados de BME en 2026.

“Con su incorporación, TSK lanza el mensaje claro de que las ventajas de cotizar en Bolsa, como la reputación, el acceso a financiación recurrente y la mayor visibilidad entre inversores nacionales e internacionales se mantienen incluso en contextos de incertidumbre geopolítica”, destacó el consejero delegado de BME, Juan Flames.

Joaquín García Rico, consejero delegado de la ingeniería, ha subrayado que el salto al mercado “era el siguiente paso natural” para la compañía: “Era el momento, a pesar de las tensiones geopolíticas” presentes en la actualidad en el mundo, ha sostenido.

El estreno bursátil llega tras un proceso que se ha hecho “largo”, aunque ajustado al calendario previsto, y que culmina con lo que considera que es “el siguiente paso natural para la compañía”.

“Era un paso natural por el volumen y el tamaño de la compañía salir a cotizar”, ha declarado García Rico, quien ha remarcado el “compromiso a largo plazo” de la familia fundadora y la intención de “mantener el control” de la firma. “Era el momento”, ha reiterado este miércoles antes del toque de campana, en un encuentro con medios en el parqué de la Bolsa de Madrid, al que ha asistido Europa Press.

Entre los atractivos que ofrece al mercado, el CEO ha señalado que TSK opera en ámbitos con fuerte demanda prevista para los próximos años, como la transición energética, la descarbonización, los minerales críticos o las infraestructuras eléctricas; que dispone de capacidad técnica para ejecutar proyectos y que está muy diversificada por regiones y tecnologías, lo que le permite amortiguar los ciclos económicos y las tensiones geopolíticas.

De hecho, según ha explicado, los inversores les han transmitido que “era el momento” de dar el salto al parqué “a pesar de las tensiones geopolíticas”, recuerda.

“Lo que mejor hemos hecho es que no hemos parado de ver a inversores”, que han actuado como “termómetro” y que “nunca” han trasladado dudas de que estaban abiertos a invertir, ha apuntado el director general de Estrategia y Desarrollo Corporativo, Rafael Del Castillo Bermejo.

Del Castillo resalta que han logrado una base de inversores amplia y diversificada y que no cuentan con ninguno que supere el 3% del capital (tampoco de Estados Unidos), y muy pocos que se aproximen a ese umbral. “El objetivo siempre ha estado muy claro: mantener el control”, ha enfatizado.

Sin política de dividendo hasta 2029

Desde la compañía española han celebrado la “sobredemanda” registrada, se han mostrado “muy contentos” con el trabajo de las entidades colocadoras, han indicado que aspiran a un “mix equilibrado” de países y regiones donde operan -como Europa, Norteamérica y Oriente Medio- y han avanzado que en los próximos tres años no habrá una política de dividendo definida, que se fijará a partir de 2029. Además, han restado importancia a “el problema de la liquidez”, al que califican como de “pequeño tamaño”.

“Fuera de España nadie nos lo vino a presentar, o nadie le dio importancia. Era una preocupación más en España. Ahora veremos fórmulas para aumentar esa liquidez, en colaboración con los bancos que nos den apoyo. Pero no vimos que fuese un problema grande”, tanto por el ‘feeling’ como por lo que trasladaron los inversores, aclaró el consejero delegado.

Rafael del Castillo ha indicado que consideraban “muy atractivo” el rango de precios incluido en el folleto y que no hubo “ninguna duda” con las entidades financieras. “Podía ocurrir que con 5,05 (euros por acción) la demanda no fuese todo lo robusta que quisiéramos, pero la verdad que no ha sido el caso”, festeja.

Este martes, la empresa ha ejecutado una ampliación de capital de 149,99 millones de euros en el marco de su oferta pública inicial para su salida a Bolsa. La operación se ha llevado a cabo mediante la emisión de 29.702.970 nuevas acciones, íntegramente suscritas y desembolsadas, con un valor nominal conjunto de 594.059,40 euros y una prima de emisión de 149.405.939,10 euros.

La empresa ya ha avanzado que destinará estos recursos a “reforzar su posición de patrimonio neto, mejorando su flexibilidad financiera para acelerar su plan estratégico de crecimiento orgánico”.

En particular, prevé impulsar la expansión industrial y el desarrollo en mercados clave donde ya tiene una presencia consolidada, entre ellos Europa, Norteamérica y Oriente Medio, así como en tecnologías como la generación de energía estable, la descarbonización industrial, las infraestructuras eléctricas y las instalaciones para el manejo de minerales críticos.

TSK cuenta con el respaldo comprometido para el 40% de su oferta de salida a Bolsa, gracias a los acuerdos de inversión alcanzados con varios fondos institucionales y ‘family offices’ que actuarán como inversores ancla.

Banco Santander y CaixaBank han actuado como ‘joint global coordinators’, mientras que Alantra Capital Markets, Banca March y JB Capital Markets lo han hecho como ‘joint bookrunners’. Además, Banco Santander ha sido banco agente y Banca March ha ejercido también como asesor financiero de la compañía.

Por otro lado, Hogan Lovells International LLP ha sido el asesor legal de la empresa y J&A Garrigues, el asesor legal de los ‘managers’.

TSK suma ya 40 años de trayectoria y experiencia en más de 50 países. Sus ventas superan actualmente los 1.000 millones de euros y su plantilla está formada por más de 1.500 profesionales.