La producción global de la industria química experimentaría un descenso del 1,7% en 2026 en un escenario considerado “pesimista” si el estrecho de Ormuz permaneciese bloqueado hasta septiembre, de acuerdo con el último informe de Crédito y Caución sobre las consecuencias de la crisis energética y geopolítica en este sector.
La compañía detalla que la zona del Golfo aglutina en torno a la mitad de las exportaciones mundiales de etilenglicol y cerca del 40% del metanol, dos insumos “esenciales” en la producción de plásticos y de numerosos productos químicos industriales.
En el escenario central analizado, que presupone la reapertura del estrecho de Ormuz en mayo, la industria química mundial apenas avanzaría un 0,6% en 2026. No obstante, en un contexto más desfavorable, con el tránsito marítimo interrumpido hasta septiembre, la actividad registraría una contracción del 1,7%.
El estudio subraya asimismo que el encarecimiento del petróleo y del gas repercute directamente en los costes de fabricación de una amplia gama de bienes industriales, impulsando al alza los precios al productor y, en última instancia, la inflación que soportan los consumidores.
En el caso europeo, Crédito y Caución anticipa un retroceso del 2,2% en la producción química, consecuencia del incremento de las tarifas del gas y de la pérdida de competitividad frente a China y Estados Unidos.
Por un lado, apuntan que los fabricantes chinos dependen “cada vez más” de materias primas procedentes del carbón, mientras que en Estados Unidos el aumento del precio del gas ha sido “más moderado”, lo que otorga una ventaja de costes a los productores estadounidenses.
Además, la entidad advierte de que las compañías químicas europeas se enfrentan a una “presión creciente” para destinar recursos a la automatización, la digitalización y la transformación industrial. Esta exigencia resulta especialmente compleja para las pequeñas y medianas empresas sin coberturas energéticas y con menor capacidad financiera para abordar procesos de descarbonización.
Crédito y Caución pone también el foco en la pérdida de relevancia de la Unión Europea en el comercio mundial de productos químicos. Mientras en 2014 concentraba cerca del 20% de la cuota global, en 2024 su participación se ha reducido hasta el 14%.
En este escenario, la aseguradora de crédito ha recortado la perspectiva de rendimiento empresarial y de riesgo crediticio de la industria química en Bélgica, Italia, Países Bajos y Reino Unido.
El informe identifica, por último, otro factor de vulnerabilidad para el sector: el “posible desvío” hacia Europa de mercancías químicas chinas inicialmente dirigidas al mercado estadounidense, ante la incertidumbre comercial y arancelaria.
Según advierte la entidad, este fenómeno podría originar una “acumulación” de existencias de productos chinos a menor precio, presionando a la baja la demanda de bienes europeos, lo que terminaría reduciendo tanto la producción interna como el volumen de productos químicos necesarios para su elaboración.