Unicaja reforzó en el último ejercicio su respaldo al tejido productivo, incrementando de forma notable la financiación destinada a empresas, pymes y autónomos. En total, la entidad concedió más de 6.000 millones de euros en nuevos recursos, lo que supone un aumento del 46% frente a 2024, según detalla su Informe de Impacto Socioeconómico 2025.
De acuerdo con este documento, la cartera viva de crédito empresarial de Unicaja rebasó al cierre de 2025 los 10.300 millones de euros. Esta evolución se apoya en un “modelo de atención especializada que combina cercanía, conocimiento del cliente y soluciones financieras adaptadas a las distintas etapas de desarrollo empresarial”.
Dentro de ese volumen global, más de 3.400 millones de euros se destinaron específicamente a pymes y autónomos, lo que afianza la posición de la entidad como uno de los principales motores de financiación de la economía real y del crecimiento del tejido empresarial.
El avance de esta actividad se ha sustentado, entre otros elementos, en un servicio personalizado tanto para pequeñas y medianas empresas como para grandes corporaciones, mediante equipos de gestores y gerentes especializados; en el refuerzo de las capacidades de banca transaccional, y en la movilización de recursos a través de líneas ICO, convenios con sociedades de garantía recíproca (SGR) y otros mecanismos de apoyo público.
Además, Unicaja ofrece a pymes y autónomos un catálogo de soluciones no financieras mediante “solucionaT”, un espacio alojado en su web comercial que integra un amplio ecosistema de alianzas estratégicas con compañías de referencia en distintos sectores.
El mayor impulso a la financiación empresarial tiene un impacto directo en la economía española. Según el Informe de Impacto Socioeconómico 2025, la actividad de Unicaja generó en 2025 una contribución superior a 2.300 millones de euros al PIB nacional (el 0,14% del total), aportó 648 millones de euros en impuestos —tanto propios como recaudados de terceros— y ayudó a mantener más de 19.900 puestos de trabajo entre empleo directo, indirecto e inducido.
El informe también pone de relieve que, por cada euro repartido en dividendos entre sus accionistas, Unicaja destinó 0,85 euros a impuestos y contribuciones sociales, lo que refleja un equilibrio entre la rentabilidad para el inversor y el compromiso con el entorno social y económico. Estos indicadores muestran que el apoyo financiero de la entidad a empresas, pymes y autónomos va más allá de la mera actividad bancaria y se traduce en crecimiento económico, generación de empleo y mayores recursos públicos en las zonas donde opera, reforzando su papel como financiador de la economía real.
En conjunto, este balance evidencia la aportación de Unicaja al fortalecimiento del tejido empresarial y a la conservación del empleo en 2025, coherente con su vocación de banca de proximidad y con su apuesta por el desarrollo económico y social de los territorios en los que está presente. Con las empresas, las pymes y los emprendedores en el centro de su estrategia y en el marco de su Plan Estratégico 2025/2027, la entidad intensifica su respaldo a la actividad productiva, facilitando el acceso al crédito y acompañando a los negocios en sus proyectos de crecimiento, consciente de que estos actores son un motor esencial del progreso económico y de la creación de puestos de trabajo.
El Informe de Impacto Socioeconómico 2025 “Nuestra contribución a la sociedad” mide la huella real de Unicaja en la economía española mediante diversos indicadores económicos y sociales, así como a través de su compromiso con la sostenibilidad, la inclusión financiera y la educación económica. De este modo, el documento muestra cómo una entidad financiera puede actuar como agente de transformación, generadora de oportunidades y aliada del avance social.