En número de votantes, han acudido a las urnas 931.334 electores hasta las 11.30 horas, frente a los 985.053 del primer avance de 2022. Es decir, alrededor de 53.700 votantes menos a esta hora.
El dato sigue apuntando a una jornada algo menos movilizada que hace cuatro años, aunque la caída es más moderada tras la actualización del recuento. La lectura debe hacerse todavía con cautela: el primer avance suele estar condicionado por el voto temprano, las zonas rurales y los hábitos de cada provincia.
Por provincias
Por territorios, Huelva registra la mayor subida respecto a 2022, al pasar del 12,22% al 13,17%, una mejora de 0,95 puntos. También sube ligeramente Almería, del 16,51% al 16,62%.
En el lado contrario, la mayor caída se produce en Jaén, que baja del 16,97% al 15,63%, una diferencia de 1,34 puntos. También retroceden Córdoba —del 17,35% al 16,43%—, Granada —del 16,82% al 16,09%—, Málaga —del 15,62% al 15,03%—, Sevilla —del 15,08% al 14,92%— y Cádiz, prácticamente estable, del 13,56% al 13,52%.
Por qué este primer dato importa tanto
El avance de las 11.30 horas importa porque llega antes de que los partidos puedan interpretar el clima de la jornada con datos sólidos. Es la primera señal objetiva sobre si los electores están acudiendo a las urnas con más intensidad que en 2022 o si la jornada avanza con menor movilización.
Para el PP, una participación contenida puede ayudar a mantener la ventaja de un electorado muy fidelizado, aunque también existe el riesgo de exceso de confianza si parte de sus votantes da por hecha la victoria. Para el PSOE, una participación más alta puede ser una condición necesaria para intentar mejorar su resultado de 2022, especialmente si procede de zonas urbanas y territorios donde el voto progresista se abstuvo en las últimas autonómicas.
Vox también mirará el dato con atención. Su objetivo no es solo crecer, sino impedir que Moreno alcance la mayoría absoluta. Y a la izquierda del PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía necesitan transformar voto en escaños en provincias concretas, donde unos pocos miles de votos pueden marcar la diferencia.
El siguiente dato clave llegará a las 14.00 horas
La Junta ofrecerá un segundo avance de participación a las 14.00 horas y un tercero a las 18.00 horas, antes del cierre de colegios previsto para las 20.00 horas. El dato de mediodía será más sólido que el de las 11.30, pero el de las 18.00 suele ser el más relevante para anticipar el nivel final de movilización.
En 2022, la participación a las 14.00 horas fue del 34,24%, con 2.184.517 votantes. A las 18.00 horas se situó en el 44,51%, con 2.839.451 electores. Esas serán las dos siguientes referencias para medir si este 17M se comporta como una jornada de continuidad o si hay un cambio real de movilización. Conviene recordar que los anteriores comicios fueron casi en verano -un 19 de junio- frente a este 17 de mayo, más incluído dentro de la normalidad habitual de los andaluces.
El cierre de urnas llegará a las 20.00 horas. A partir de ese momento empezará el escrutinio provisional y la atención se desplazará al reparto de escaños, especialmente a los últimos diputados de provincias como Cádiz, Córdoba, Málaga, Granada y Sevilla.
Una primera señal antes de la noche electoral
El dato de las 11.30 horas no decide unas elecciones, pero sí marca el tono de la jornada. En Andalucía, donde la mayoría absoluta se juega en 55 escaños y los últimos restos provinciales pueden mover el resultado final, la participación no es un dato secundario: es una de las primeras piezas del puzzle.
Este domingo se vota mucho más que una victoria. Se vota si Moreno puede gobernar solo, si Montero logra movilizar al PSOE, si Vox se convierte en llave y si la izquierda alternativa consigue crecer donde necesita. La participación es la primera pista. El escrutinio dará la respuesta.