La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) ha planteado este martes que quienes estén en mutualidades alternativas realicen una aportación mínima anual de 2.716 euros si quieren acceder en el futuro a una pasarela hacia el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) de la Seguridad Social.
En una nota remitida a los medios, la organización subraya que este posible tránsito al sistema público debe diseñarse “bajo criterios de justicia contributiva, equilibrio financiero y ausencia de agravios comparativos” con los millones de autónomos que han venido cotizando toda su vida laboral en el régimen general de la Seguridad Social.
UPTA detalla que, en la actualidad, un autónomo que cotiza por la base mínima en el RETA abona alrededor de 294 euros al mes. Si se aplica el coeficiente reductor del 0,77 —que supone una rebaja del 23% por prestaciones no percibidas dentro del sistema público—, la contribución mensual que se exigiría a un mutualista para equiparar esfuerzos se situaría en 226,38 euros.
Con esta referencia, la organización calcula que la aportación anual ascendería a 2.716,56 euros y que, a lo largo de una trayectoria profesional de 37 años, el esfuerzo total acumulado alcanzaría los 100.512 euros. Según UPTA, esta cifra permitiría igualar el nivel de contribución necesario para garantizar el acceso al 100% de la pensión de jubilación en el sistema público.
La entidad defiende que esta cuantía mínima debe servir como umbral económico de referencia para entrar en una futura pasarela al RETA con reconocimiento de periodos cotizados y de derechos de jubilación, de forma que no se genere un trato desigual “respecto a quienes han sostenido el sistema público de protección social durante décadas”.
Asimismo, UPTA abre la puerta a que, si el mutualista dispone de un fondo acumulado superior a esa cantidad, pueda trasladar de forma voluntaria el exceso al sistema público con el fin de incrementar su futura base reguladora de jubilación. Este traspaso adicional debería, en todo caso, ajustarse a parámetros que no comprometan la sostenibilidad financiera del sistema.
En esta línea, la organización propone que el reconocimiento extra de derechos tenga como tope el equivalente al doble de la pensión mínima contributiva, de manera que exista una relación proporcionada entre las aportaciones realizadas y las prestaciones a percibir.
Tras reunirse con la comisión de trabajo encargada de analizar la creación de una pasarela hacia el RETA, el presidente de UPTA, Eduardo Abad, ha defendido que todos los profesionales integrados en mutualidades que así lo deseen puedan comenzar a cotizar en el RETA, pero con las mismas reglas que rigen para el resto de trabajadores por cuenta propia.
“Somos conscientes de que un alto porcentaje de mutualistas quiere abandonar su mutualidad y trasladar sus aportaciones económicas, actualmente en manos de las mutualidades, al sistema público del RETA. El sistema debe ofrecer soluciones a miles de profesionales atrapados en mutualidades insuficientes, pero sin generar privilegios ni desequilibrios respecto a los autónomos que han cotizado toda su vida en el RETA”, ha enfatizado Abad.
UPTA remarca, por último, que cualquier cambio normativo en esta materia debe impulsarse desde el consenso institucional, con plena seguridad jurídica y garantizando en todo momento la sostenibilidad del sistema público de pensiones.