Andalucía ha anotado los niveles más bajos de participación en las seis elecciones autonómicas que se han celebrado de forma independiente hasta la fecha, en los años 1982, 1990, 2012, 2015, 2018 y 2022, cuando la afluencia a las urnas fue del 66,31%, 54,78%, 62,23%, 63,94%, 58,65% y 56,13%, respectivamente.
De acuerdo con los datos históricos de las distintas convocatorias consultados por Europa Press, la implicación del electorado andaluz en las autonómicas ha mostrado variaciones notables de hasta 24 puntos, ya que nunca descendió del 54%, pero tampoco llegó a alcanzar el 78%.
En los últimos 40 años, la participación ha sido claramente más elevada cuando las elecciones al Parlamento andaluz se han celebrado al mismo tiempo que las generales —en 1986, 1996, 2000, 2004 y 2008—, citas en las que el porcentaje de votantes siempre superó el 68%.
El récord de participación se produjo en 1996, cuando los comicios autonómicos coincidieron con las generales y se alcanzó el 77,94%, mientras que el mayor nivel de abstención se dio en 1990, en unas elecciones en solitario, cuando el 45,22% del censo decidió no votar.
La coincidencia con otros comicios eleva la participación
La celebración simultánea de autonómicas y generales ha arrojado de forma constante mejores registros de participación. Además del 77,94% de 1996, en esas convocatorias se concentran los otros cuatro mejores datos de la serie: el 75,79% en 2004; el 73,65% en 2008; el 70,55% en 1986 y el 68,71% en 2000. Cuando coincidieron con las elecciones europeas de 1994, la participación se situó en el 67,28%.
El próximo 17 de mayo, Andalucía volverá a las urnas en unas nuevas elecciones autonómicas que se celebrarán casi en la misma franja temporal que las últimas, desarrolladas el 19 de junio de 2022, hace cuatro años.
Aquella cita electoral fue la cuarta convocatoria anticipada en la historia autonómica andaluza. El adelanto previo había sido de sólo unos meses, ya que los comicios debían haberse celebrado en marzo de 2019, pero finalmente tuvieron lugar el 2 de diciembre de 2018 por decisión de la entonces presidenta de la Junta, Susana Díaz, quien el 8 de octubre de ese año reunió de forma extraordinaria a su Consejo de Gobierno y, a continuación, firmó el decreto de disolución del Parlamento y de convocatoria de elecciones.
El primer adelanto electoral en la comunidad se produjo en 1996, cuando el entonces presidente de la Junta, Manuel Chaves, llamó a las urnas casi dos años antes de concluir la IV Legislatura. Las anteriores elecciones se habían celebrado el 12 de junio de 1994, y Chaves volvió a convocar comicios en marzo de 1996, coincidiendo con las generales, debido a que el PSOE-A gobernaba en minoría y en numerosas ocasiones no lograba los apoyos necesarios del PP-A e IULV-CA para aprobar iniciativas o los presupuestos autonómicos, una situación que los socialistas definieron como “la pinza”. Finalmente, el presidente optó por disolver de forma anticipada el Parlamento surgido de las urnas en 1994.
El segundo adelanto electoral en Andalucía tuvo lugar el 22 de marzo de 2015, ya con Susana Díaz al frente de la Junta, que decidió anticipar casi un año la cita con las urnas. Los anteriores comicios se habían celebrado el 25 de marzo de 2012, de modo que las siguientes elecciones correspondían a marzo de 2016. Las de marzo de 2015 fueron las primeras en las que Susana Díaz se presentó como candidata del PSOE-A a la Presidencia de la Junta y supusieron el fin del gobierno de coalición entre PSOE-A e IULV-CA iniciado con José Antonio Griñán como presidente.
Decimoterceras autonómicas y cambios en el mapa político
El 17 de mayo se celebrarán las decimoterceras elecciones al Parlamento de Andalucía, tras las ya realizadas el 23 de mayo de 1982, 22 de junio de 1986, 23 de junio de 1990, 12 de junio de 1994, 3 de marzo de 1996, 12 de marzo de 2000, 14 de marzo de 2004, 9 de marzo de 2008, 25 de marzo de 2012, 22 de marzo de 2015, 2 de diciembre de 2018 y 19 de junio de 2022.
En diez de las doce citas autonómicas celebradas hasta ahora, el PSOE-A fue la lista más votada. En las últimas, las del 19 de junio de 2022, el PP-A se impuso por primera vez con mayoría absoluta, un respaldo que los populares no habían conseguido en la anterior ocasión en la que ganaron las autonómicas, en 2012, lo que les impidió gobernar. Tras aquellos comicios, el Ejecutivo andaluz lo conformaron en coalición el PSOE-A e Izquierda Unida (IU).
En cambio, en las elecciones de diciembre de 2018, el PP-A no fue la fuerza más votada —quedó en segundo lugar, por detrás del PSOE-A—, pero sí logró acceder por primera vez al Gobierno de la Junta, en coalición con Ciudadanos (CS) y con el apoyo de Vox a la primera investidura de Juanma Moreno.
Las autonómicas han coincidido con las generales en Andalucía en 1996, 2000, 2004 y 2008, mientras que se celebraron de forma separada en 1982, 1990, 2012, 2015, 2018 y 2022. En 1994 se desarrollaron junto a las elecciones al Parlamento Europeo y también hubo coincidencia con las generales en junio de 1986.
Participación y abstención desde 1982
Estos son los porcentajes de participación y abstención en las elecciones autonómicas andaluzas de los últimos 40 años:
1982 (en solitario): participación 66,31%; abstención 33,69%.
1986 (con generales): participación 70,55%; abstención 29,45%.
1990 (en solitario): participación 54,78%; abstención 45,22%.
1994 (con europeas): participación 67,28%; abstención 37,72%.
1996 (con generales): participación 77,94%; abstención 22,06%.
2000 (con generales): participación 68,71%; abstención 31,29%.
2004 (con generales): participación 75,79%; abstención 24,21%.
2008 (con generales): participación 73,65%; abstención 26,35%.
2012 (en solitario): participación 62,23%; abstención 37,77%.
2015 (en solitario): participación 63,94%; abstención 36,06%.
2018 (en solitario): participación 58,65%; abstención 41,35%.
2022 (en solitario): participación 56,13%; abstención 43,86%.