El PP de Alberto Núñez Feijóo ha logrado propinar un nuevo revés a Pedro Sánchez en unas elecciones autonómicas tras la debacle del PSOE andaluz, que registra su peor marca histórica en la comunidad. Sin embargo, los 'populares' no consiguen emanciparse de Vox y volverán a requerir su respaldo para que Juanma Moreno sea investido presidente, como ya ha sucedido en Extremadura, Aragón y Castilla y León.
La lista encabezada por Moreno suma 53 escaños (41,56%), quedándose a solo dos de la mayoría absoluta y retrocediendo respecto a los comicios de junio de 2022, cuando alcanzó una holgada mayoría de 58 diputados (43,13%). Con el 99,21% escrutado, el PP-A obtiene, no obstante, 132.000 votos más que hace cuatro años: entonces superó los 1.589.272 sufragios y ahora rebasa esa cifra con 1.721.734 votos.
En la dirección nacional del PP sostienen que el Gobierno de España es el "gran perdedor" de esta cita electoral porque, al desplome del PSOE con María Jesús Montero Montero --que se queda en su mínimo histórico con 28 escaños--, se añade que Adelante Andalucía se hace con 8 escaños y protagoniza un 'sorpasso' a Por Andalucía, la candidatura de IU y Sumar liderada por Antonio Maillo, que conserva cinco diputados.
En 'Génova' han vivido una "noche de infarto" --como ya vaticinó en precampaña un miembro del equipo de Feijóo-- por el "baile de escaños" en el reparto de restos, que ha mantenido la tensión hasta el último momento y que finalmente no ha permitido al PP-A alcanzar la mayoría absoluta.
“El lío” con Vox que Moreno pretendía esquivar
Andalucía cierra así un ciclo de elecciones autonómicas que comenzó el 21 de diciembre de 2025 con las extremeñas y, en este escenario, Moreno tampoco dispondrá de manos libres para gobernar y necesitará de nuevo el apoyo de la formación de Santiago Abascal.
"O nueva mayoría del PP o lío", fue el lema que más repitió en sus mítines, subrayando que no quería reeditar los acuerdos con Vox que se han visto forzados a firmar María Guardiola y Jorge Azcón y que en breve deberá suscribir también Alfonso Fernández Mañueco en Castilla y León.
Vox, que pasa de 14 a 15 diputados en el Parlamento andaluz respecto a 2022, ha colocado la "prioridad nacional" como condición irrenunciable en todos los pactos autonómicos, tal y como ya figura en los acuerdos de Extremadura y Aragón. Esta misma noche lo ha expresado públicamente su candidato andaluz, Manuel Gavira.
Génova: "A Sánchez alguien debería hacerle un Starmer"
En la sede nacional del PP han sacado pecho de los resultados asegurando que esta noche "gana el PP" y "pierde el sanchismo". "Los partidos que decían levantar un muro para frenar el avance del centro derecha y la derecha, bajan. Por tanto, el mensaje del miedo queda amortizado porque quien da miedo de verdad es Pedro Sánchez", han indicado fuentes del partido.
Esas mismas fuentes recalcan que si el único "consuelo" del PSOE es que Moreno no haya revalidado la mayoría absoluta, "hay que ver para lo que han quedado": "Ferraz, celebrando una supuesta ganancia de poder de Vox. ¿Querían frenar a Vox? ¿O que Vox tenga influencia? La incoherencia es total y acaba con el único mensaje al que se aferraron hasta ahora".
Tras remarcar que el PP "celebra victorias, mientras el PSOE celebra derrotas", en 'Génova' han subrayado que a "Sánchez alguien debería hacerle un Starmer", en referencia a la situación del primer ministro británico.
"No es un triunfo completo pero sí claro e incontestable"
En la cúpula del PP admiten que aspiraban a la mayoría absoluta, pero insisten en que alcanzar 53 escaños "es un éxito". "No es un triunfo completo, pero sí un triunfo claro e incontestable". "Hoy, el PP de Feijóo le mete casi 20 puntos al PSOE de Sánchez", recalcan, destacando que el PP "ha arrasado en las urnas a la portavoz del Gobierno de Sánchez y a su número dos en el Gobierno".
Aunque el PP-A no ha repetido la mayoría absoluta, en el partido interpretan que este segundo triunfo consecutivo en Andalucía refuerza las opciones de Alberto Núñez Feijóo para intentar abrir un cambio de ciclo político en España.
Durante la campaña, Feijóo ha proclamado que desea para España el "modelo andaluz" de Moreno, que ha consolidado una imagen centrista y un perfil moderado dentro del PP. En el entorno de la dirección popular sostienen que la victoria del PP-A demuestra que es posible alcanzar el poder desde el centro político y marcando distancias con los extremos.
Moreno ha recibido ya las primeras felicitaciones internas en redes sociales, como la de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayso, que considera que el PP-A "ha conseguido arrasar a la izquierda en Andalucía una vez más". A su juicio, esta "derrota absoluta de Pedro Sánchez debería obligarle a dimitir".
También el presidente de la región de Murcia, Fernando López Miras, ha dado la enhorabuena a Juanma Moreno por lograr "otra contundente e histórica victoria" en las elecciones andaluzas y por "revalidar" un liderazgo "que está cambiando" la región.
Feijóo reúne este lunes a la Junta Directiva Nacional
El líder del PP, que ha seguido el recuento en la sede nacional junto a su núcleo duro, se ha implicado de lleno en la campaña, recorriendo las ocho provincias con una caravana propia para llegar a más municipios y "peinar" más territorio.
Feijóo ha citado este lunes, a partir de las 12.00 horas, a la Junta Directiva Nacional del PP, máximo órgano del partido entre congresos, para examinar en detalle los resultados.
Se espera que Moreno sea recibido con una prolongada ovación por la plana mayor del PP a su llegada a 'Génova', como ya ocurrió con otros 'barones' territoriales en anteriores citas con las urnas.
La trayectoria del PP en Andalucía desde 1990
Hace cuatro años, el PP-A de Moreno obtuvo su primera mayoría absoluta en esta comunidad --tradicional feudo socialista durante tres décadas-- al alcanzar 58 escaños (43,1% de los votos). El PSOE se quedó entonces con 30 diputados (24,09%) y Vox se consolidó como tercera fuerza con 14 escaños autonómicos (13,46%).
En las elecciones del 2 de diciembre de 2018, Moreno firmó el peor resultado del PP con 26 escaños (27,9%), mientras el PSOE de Susana Díaz ganó con 33 diputados (27,9%), 14 menos que cuatro años antes, lo que le impidió sumar con Adelante Andalucía. El fuerte ascenso de Cs, que pasó de 9 a 21 parlamentarios, y la irrupción de Vox con 12 escaños permitieron a Moreno cerrar un pacto para acceder al Palacio de San Telmo.
En 2015, Moreno también encabezó la candidatura del PP-A y obtuvo poco más de un millón de votos y 33 escaños (26,74%), 17 menos que los logrados por Javier Arenas cuatro años antes. La entrada de Ciudadanos en la Cámara autonómica por primera vez, con nueve diputados, fue una de las claves de ese retroceso.
En 2012, el PP ganó por primera vez las elecciones andaluzas con 50 escaños, aunque no pudo gobernar por el pacto entre PSOE e IU. Cuatro años antes, en 2008, Arenas había logrado 47 diputados y su mayor número de votos, pero los socialistas alcanzaron la mayoría absoluta con 56 escaños.
En 2000 y 2004, la exalcaldesa de Cádiz Teófila Martínez fue la aspirante del PP a la Presidencia de la Junta. En su primer intento consiguió 46 escaños y, cuatro años después, retrocedió hasta los 37 diputados.
Arenas había sido el candidato en las dos convocatorias previas, 1994 y 1996, con 41 y 40 escaños, respectivamente. En las autonómicas de 1990, Gabino Puche obtuvo 26 diputados, el peor resultado hasta entonces para la formación, en la primera ocasión en que concurrían ya como marca PP tras el congreso de refundación de enero.