La decisión de retrasar hasta las 20:43 la publicación de los primeros datos oficiales del escrutinio de las elecciones andaluzas de este domingo ha reavivado inevitablemente el recuerdo de los comicios autonómicos de 2018, cuando varias incidencias en colegios electorales acabaron alterando el desarrollo de la noche electoral y retrasando aún más la difusión de resultados oficiales.
La Junta Electoral ha comunicado este 17 de mayo que los primeros datos oficiales no podrán difundirse a las 20:00, como es habitual, debido a retrasos registrados durante la jornada en varios colegios de Sevilla, Málaga y El Puerto de Santa María. El aplazamiento fijado finalmente será de 43 minutos.
El precedente de 2018: colegios abiertos hasta las 22:15
En aquellas elecciones autonómicas, distintos problemas en la constitución de mesas electorales ya provocaron retrasos desde primera hora de la mañana en algunos colegios. Sin embargo, la principal incidencia se produjo en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), donde la ausencia de papeletas de Equo en todos los colegios obligó a suspender temporalmente la votación.
La Junta Electoral acordó entonces ampliar el horario de votación hasta las 22:15 en ese municipio para garantizar el derecho al voto de los electores afectados. Como consecuencia, el escrutinio oficial no pudo comenzar hasta el cierre definitivo del último colegio electoral andaluz.
Aquel retraso alteró por completo la dinámica habitual de la noche electoral y retrasó durante horas la difusión de resultados oficiales en unos comicios que acabaron teniendo un fuerte impacto político, al abrir la puerta al primer gobierno de coalición entre PP y Ciudadanos con apoyo de VOX tras décadas de hegemonía socialista en Andalucía.
Retrasos puntuales frente a incidencias estructurales
La situación de este domingo presenta diferencias relevantes respecto a 2018. En esta ocasión, la demora anunciada se limita a 43 minutos y responde, según las autoridades electorales, a incidencias puntuales registradas durante la jornada en varios colegios electorales.
No obstante, el recuerdo de 2018 ha reaparecido rápidamente en el debate político y mediático por el simbolismo que tiene cualquier alteración en la publicación del escrutinio en unas elecciones andaluzas especialmente polarizadas y con una elevada expectación sobre los posibles pactos posteriores.
La legislación electoral establece que los colegios que hayan sufrido interrupciones o retrasos pueden ampliar su horario de votación el tiempo equivalente al perdido, lo que obliga a posponer también la difusión oficial de resultados hasta el cierre definitivo de todas las mesas afectadas.
Mal recuerdo para el PSOE
El precedente de aquel retraso de 2018 no trae buen recuerdo al PSOE al romperse en aquella cita su histórico dominio en la comunidad y abrirse una nueva etapa política marcada por la entrada decisiva de VOX en las instituciones autonómicas: el PSOE-A ganó las elecciones, pero obtuvo el peor resultado de su historia en Andalucía; VOX entró por primera vez en el Parlamento andaluz con 12 escaños, convirtiéndose en la gran sorpresa de la noche; la suma de PP-A, Ciudadanos y VOX alcanzó la mayoría absoluta (59 diputados), lo que permitió desalojar al PSOE de la Junta tras casi 37 años; Juan Manuel Moreno Bonilla fue investido presidente de la Junta gracias a un acuerdo entre PP y Ciudadanos con apoyo parlamentario de VOX. Entonces, la participación cayó hasta alrededor del 58,6%, una de las más bajas registradas en unas autonómicas andaluzas.