La relatora especial de Naciones Unidas para Palestina, Francesca Albanese, ha subrayado este miércoles que España "está prácticamente sola ante la abominación" del genocidio en la Franja de Gaza y de los ataques de Israel en Líbano e Irán, al tiempo que ha reprochado a la Unión Europea que priorice "las corporaciones a las personas".
"Esto es lo que es Europa tres años después del genocidio en Gaza", ha señalado la relatora de la ONU sobre los Derechos Humanos de los palestinos en unas declaraciones a los medios desde la sala del Museo Reina Sofía de Madrid donde se exhibe el 'Guernica' de Pablo Picasso.
Albanese ha expresado su reconocimiento al Gobierno y a la ciudadanía española por "plantar cara a la injusticia y hacer "creer que existe la posibilidad de mantenerse firme". Aunque ha admitido que "se puede hacer mucho más", considera que la postura de España difiere de forma notable de la de una Unión Europea (UE) que, a su juicio, está dejando ver "lo que realmente es".
"Es una institución que antepone los mercados, los intereses privados y los de las corporaciones por encima de las personas, sus derechos y la vida civil", ha afirmado Albanese, que espera que España marque "el comienzo de un cambio desde dentro de Europa hacia un multilateralismo descolonizado".
"Por eso no podemos ver lo que está haciendo el Gobierno español como un simple acto de solidaridad hacia los palestinos, es un acto de preservación de lo que queda de nuestras democracias", ha sostenido la relatora de Naciones Unidas.
Albanese ha insistido en que la ofensiva israelí prosigue en el enclave palestino pese a la tregua anunciada en octubre de 2025. "No hay un alto el fuego. Se ha dado la orden de apartar la mirada de Gaza. Se ha dado la orden de olvidar", ha denunciado, reprochando a la comunidad internacional su "cobardía", que "solo es superada por la criminalidad" que asfixia a la región.
"La mayor parte del mundo ha desviado la mirada hacia otro lugar, pero en Gaza sigue muriendo gente", ha recalcado la relatora de Naciones Unidas, que alerta de que, si se continúa permitiendo "que el genocidio continúe (...), tarde o temprano está realidad se nos echará encima".
Actitudes "de la mafia" para silenciar las protestas
Albanese ha alertado de que "nadie está a salvo" de sufrir represalias si desafía los intereses de Israel y de las corporaciones que, según denuncia, se benefician del genocidio. Como ejemplo, ha citado las sanciones que ella misma afronta por "pedir justicia para quienes han sufrido el genocidio".
"Es peor que ser delincuentes, porque incluso a los delincuentes se les permite defenderse. Incluso a los delincuentes se les garantiza el debido proceso, y a nosotros no", ha señalado Albanese, cuestionando además por qué las sanciones de Estados Unidos deben tener validez en territorio europeo.
"Hoy me pasa a mí, pero mañana podría pasarles a miembros de su Gobierno o a sus jueces. Así que se trata de una técnica de intimidación al estilo de la mafia para silenciar a la gente, para obligarla a acatar las normas", ha denunciado.
La relatora de la ONU ha remarcado que "Israel no habría podido cometer todos los crímenes que ha cometido contra los palestinos si no fuera por la impunidad de la que ha disfrutado", citando como último ejemplo el secuestro de la Global Sumud Flotilla en aguas internacionales del Mediterráneo, un episodio que enlaza con una larga lista de abusos desde 1967, cuando comenzó la ocupación de los territorios palestinos.
"Lo que sí es nuevo es la escala, la magnitud de las atrocidades, la arrogancia, la ostentación y el hecho de que sigan gozando de impunidad. Es escandaloso (...) En Europa, Israel se ha adentrado hasta mil kilómetros mar adentro desde su costa para secuestrar a personas que no se dirigían a Israel", ha subrayado.
"Las cárceles israelíes son centros de tortura y ahora un ciudadano europeo y uno brasileño se encuentran dentro de esas cárceles. Deben ser liberados de inmediato. Por eso toda la presión que se necesita debe venir de Europa. O se respetan las normas básicas del Estado de derecho, o barbarie", ha añadido.
Albanese ha recordado que las obligaciones internacionales frente al genocidio son idénticas a las que rigen ante la ocupación e incluyen, por ejemplo, cortar cualquier vínculo comercial y de asistencia, además de exigir responsabilidades a las empresas que obtienen beneficios del genocidio.
"Los intereses corporativos son más importantes que la democracia. Sé que es difícil de asimilar, pero esto es lo que llevo viendo desde hace al menos un año. Desde que empecé a investigar la complicidad de las universidades, los fondos de pensiones, los bancos y, por supuesto, la industria armamentística, e incluso Airbnb y Booking", ha concluido.