El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, reclamó este martes a sus socios comunitarios una postura más firme frente a Israel y advirtió de que el bloque europeo se “juega su credibilidad” si no se opone con “la misma voz, los mismos principios y objetivos” a la violencia en Oriente Próximo, del mismo modo que lo hace ante otras crisis como la invasión rusa de Ucrania.
A su llegada a la reunión de ministros de Exteriores de la UE en Luxemburgo, el jefe de la diplomacia española insistió en que “La Unión Europea debe decir muy claramente a Israel que es necesario un cambio, que ese no es el camino correcto y que si Israel sigue por la vía de una guerra permanente, perpetua, no podremos tener la misma relación”.
España, junto con Irlanda y Eslovenia, ha puesto sobre la mesa en este encuentro la necesidad de revisar las relaciones con Israel por la violación de los Derechos Humanos en Gaza, pero también en Líbano y Cisjordania, con especial atención a una posible ruptura por parte de la Unión del Acuerdo de Asociación vigente.
Albares recordó que los 27 ya estudiaron esta opción hace seis meses, también a instancias de España y otros Estados miembro, y sostuvo que desde entonces la situación en Oriente Próximo se ha deteriorado de tal manera que resulta “insoportable” lo que está ocurriendo en Líbano o en Cisjordania.
El Gobierno español defiende la ruptura total del acuerdo, una decisión que exigiría la unanimidad de los Veintisiete. No obstante, el ministro se mostró dispuesto a valorar otras propuestas que presenten los socios y señaló que para una suspensión parcial del acuerdo, limitada al pilar comercial, “basta con la mayoría cualificada” de los Estados miembro.
Preguntado por alternativas como un embargo al comercio con las zonas ocupadas por Israel, Albares recordó que España ya mantiene de forma bilateral un veto a los productos procedentes de los territorios ocupados y quiso remarcar al resto de socios que esta medida no precisa una resolución de la Unión, por lo que cada país puede adoptarla por decisión propia.
En este contexto, el ministro defendió que, si la UE sostiene el Derecho Internacional, la protección de la población civil y la integridad territorial de los Estados y rechaza que “la guerra pueda ser sustituto de la política exterior frente a cualquiera”, esas posiciones deben aplicarse con igual contundencia, independientemente de los actores implicados, o “nuestra credibilidad se perderá”.
“La Unión Europea sólo puede tener una relación con Israel basándose en el respeto de los Derechos Humanos”, reiteró Albares, antes de recalcar que, desde que España y otros socios reclamaron el pasado otoño medidas más firmes, “Israel no ha hecho más que avanzar y agrandar la espiral de violencia y de guerra”, de modo que “todo está peor”.
Por ello, el titular de Exteriores se preguntó “qué más tiene que ocurrir para que la Unión Europea se conmueva” y recalcó que la guerra “no puede ser la única forma que tenga Israel de relacionarse con sus vecinos” en Oriente Próximo.