El Ejecutivo de Pakistán ha instado este martes a las autoridades de Irán a presentarse en la segunda ronda de conversaciones con Estados Unidos antes de que concluya el alto el fuego provisional, una decisión que ha descrito como “crucial”.
El ministro de Información paquistaní, Ataulá Tarar, ha subrayado que la tregua de dos semanas entre Teherán y Washington termina a las 4.50 horas del 22 de abril (las 13.50 horas en la España peninsular y Baleares), por lo que el margen para avanzar en el diálogo es cada vez más limitado.
“Se sigue esperando una respuesta oficial de la parte iraní sobre la confirmación de la delegación que asistirá a las conversaciones de paz de Islamabad”, ha señalado el ministro en redes sociales, donde ha puesto en valor los “esfuerzos sinceros” desplegados hasta ahora por el Gobierno paquistaní para “convencer a los dirigentes iraníes de que participen” en la segunda ronda de contactos con la Administración de Donald Trump.
Horas después, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baqaei, ha indicado que “por el momento no se ha tomado una decisión” sobre la presencia de Teherán en estas conversaciones, según ha informado la agencia de noticias Tasnim, dejando en el aire la participación de la delegación iraní.
En paralelo, estaba previsto que el vicepresidente estadounidense, JD Vance, viajara a Islamabad durante la jornada, aunque el desplazamiento se habría pospuesto, de acuerdo con fuentes citadas por la cadena CNN, que mencionan la celebración de una reunión clave sobre este asunto en la Casa Blanca.
A la cita en la capital paquistaní se espera también la asistencia del secretario de Estado, Marco Rubio. Además, tanto el enviado especial estadounidense Steve Witkoff como el yerno del presidente, Jared Kushner, se dirigen a Washington para seguir de cerca la evolución del proceso.
La iniciativa impulsada por Islamabad para tratar de cerrar el conflicto iniciado a finales de febrero en Oriente Próximo se encuentra en una situación muy frágil, en un contexto de crecientes tensiones en el estrecho de Ormuz, donde Irán mantiene una política de sucesivos cierres y aperturas, mientras Washington mantiene su cerco en la zona y ha interceptado varios buques cargueros que intentaban eludir el control estadounidense.
El presidente estadounidense ha advertido de que Irán “se enfrentará a problemas nunca antes vistos” si no se presenta a la mesa de diálogo prevista para este martes en Islamabad. En sus últimas declaraciones, Trump ha descartado prorrogar el alto el fuego de dos semanas acordado con Irán, aunque ha reiterado su confianza en alcanzar un “gran acuerdo” con Teherán, insistiendo en que las autoridades iraníes “no tienen más remedio” que sentarse a negociar con Washington.