El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este miércoles que "los dos líderes" de Líbano e Israel mantendrán una conversación "mañana" jueves, después de que los Ejecutivos de ambos países decidieran el martes proseguir las conversaciones para intentar frenar los choques entre el Ejército israelí y el partido-milicia chií Hezbolá, recrudecidos desde el pasado 2 de marzo.
"Intentando crear un poco de margen entre Israel y el Líbano. Hace mucho tiempo que los dos líderes no hablan, unos 34 años. Será mañana", ha indicado Trump en un escueto mensaje en redes sociales, en el que no menciona de forma directa al presidente libanés, Joseph Aoun, ni al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Ninguno de los dos ha confirmado por ahora que vaya a celebrarse ese contacto al máximo nivel.
No obstante, la ministra de Ciencia y Tecnología de Israel, Gila Gamliel, ha manifestado en la Radio del Ejército que Netanyahu tiene previsto mantener a lo largo del día una conversación con Aoun.
Gamliel, integrante del gabinete de seguridad israelí, ha subrayado que este intercambio se producirá "tras muchos años de desconexión total en el diálogo entre los dos Estados". "Espero que este movimiento, al final, lleve a la prosperidad", ha añadido.
Por el momento, las autoridades de Líbano guardan silencio sobre las declaraciones de Trump, después de que ambas partes accedieran el martes a seguir con sus contactos bilaterales tras una reunión en Washington entre sus delegaciones, calificada como "productivo".
Líbano había reclamado en reiteradas ocasiones a Israel la apertura de un canal negociador directo, algo que Netanyahu solo aceptó el pasado jueves, cuando dio instrucciones para entablar conversaciones con el fin de establecer "relaciones pacíficas" y colaborar para "desmantelar" a Hezbolá, una exigencia que también sostiene Beirut. El grupo, por su parte, se niega a dar ese paso mientras Israel no ponga fin antes a la invasión del país.
Las últimas conversaciones de alto nivel entre ambos países, que siguen sin mantener relaciones diplomáticas, se remontan a 1993, aunque no se produjeron entre un presidente y un primer ministro. Si finalmente se concreta este contacto, supondría un hito dentro de un proceso negociador que avanza en paralelo a la ofensiva israelí en territorio libanés --incluida la invasión del sur--, donde el Ministerio de Salud eleva ya a más de 2.150 las personas fallecidas a causa de los continuos ataques.