El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha retomado este domingo su actividad diplomática con sendas conversaciones telefónicas con sus homólogos de Corea del Sur, Cho Hyun, y de Qatar, Mohamed bin Abdulrahman al Thani, dentro de la ronda de contactos abierta tras el alto el fuego entre Irán y Estados Unidos.
Según ha difundido el Ministerio de Exteriores iraní en un comunicado, “Abbas Araqchi, ministro de Asuntos Exteriores de la República Islámica de Irán, ha mantenido un intercambio de opiniones esta tarde sobre los últimos acontecimientos regionales en una conversación telefónica con el jeque Mohamed bin Abdulrahman al Thani, primer ministro y ministro de Asuntos Asuntos Exteriores de Qatar”.
Teherán ha precisado igualmente que Araqchi ha dialogado con Cho “sobre los últimos acontecimientos regionales”, en una llamada centrada también en la evolución de la situación en Oriente Próximo y su impacto en la región.
En paralelo a estos contactos, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, ha cargado contra la postura de Washington y su narrativa sobre “preservar la paz y la estabilidad de los mercados de la energía”.
“La nueva gran mentira para justificar su guerra ilegal es que están preservando la paz y la estabilidad de los mercados de la energía”, ha planteado. “En realidad, ha sido el guerrerismo imprudente de los regímenes de Estados Unidos e Israel que frustraron procesos diplomáticos prometedores”, ha señalado.
Baqaei ha denunciado la “agresión militar no provocada contra Irán” que, a su juicio, “ha provocado deliberadamente la inseguridad en rutas vitales” para luego responsabilizar a Teherán de la desestabilización “empleando el famoso dicho de Goebbels: 'Acusa a otros de lo que estás haciendo tú'”.
“Es un guión familiar y cínico: crear una crisis y una guerra y después incrementar la tensión aún más con la excusa de 'restaurar la estabilidad' y 'defender la paz'”, ha planteado el portavoz, en una dura crítica a la estrategia de Estados Unidos y sus aliados en la región.