Francisco 'Chico' López Centeno, histórico responsable de las finanzas del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de Guatemala y figura clave en la administración de la cooperación petrolera venezolana canalizada a través de Albanisa (Alba de Nicaragua S.A.), fue arrestado hace tres días tras no lograr aclarar el destino de bienes del partido que antes estaban bajo la gestión de Bayardo Arce, condenado en enero por lavado de activos y defraudación al Estado.
“Varias patrullas llegaron a su casa, la rodearon y él salió alarmado a ver qué pasaba”, ha indicado una fuente empresarial vinculada al FSLN al diario nicaragüense ‘La Prensa’. La misma fuente ha precisado que la detención se llevó a cabo en su domicilio del reparto Lomas de Monserrat, en Managua, donde López Centeno permanecía “bajo la figura de casa por cárcel” mientras se desarrollaba una auditoría sobre Albanisa y el patrimonio familiar de los Ortega-Murillo.
Según datos recabados por La Prensa, el operativo policial incluyó la presencia de custodios que escoltaron a López hasta la puerta del baño para que pudiera cambiarse de ropa antes de su traslado.
“La detención está vinculada con que no pudo explicar qué pasó con algunos bienes del FSLN que originalmente administró Bayardo Arce y que dijo en la cárcel que los había transferido a López”, detalló la fuente.
En el marco de estas pesquisas también fueron detenidos dos de los hijos de López: Bismarck Álvarez y Geovanny López. “El primero movió unas maquinarias que tenía comprometidas con empresarios chinos con los que Laureano Ortega trabaja también. El segundo habría hecho negocios con Laureano Ortega y no pudo rendir cuentas”, ha explicado la fuente.
La situación habría provocado “fricciones” internas que llevaron a la dictadura a ordenar la auditoría y marcar el inicio de lo que la fuente describió como “su caída en desgracia”.
Desde finales de marzo, López Centeno ya había sido apartado del control de los cerca de 4.000 millones de dólares (unos 3.441.600.000 euros) procedentes de la cooperación venezolana, mientras que su mano derecha, el mayor general en retiro Ramón Calderón Vindell, también habría sido detenido.