El número de víctimas mortales por la explosión registrada el lunes en una fábrica de fuegos artificiales situada en el condado de Liuyang, en la provincia central china de Hunan, se ha elevado a 37, de acuerdo con la última actualización ofrecida este viernes por las autoridades, que han precisado además que una persona continúa en paradero desconocido.
Las autoridades locales han detallado que el incidente dejó un total de 51 heridos que tuvieron que ser trasladados a distintos hospitales, de los cuales cinco permanecen en estado crítico, por lo que no se descarta que el balance de muertos pueda incrementarse en las próximas horas.
Al mismo tiempo, han indicado que las labores de búsqueda y rescate se encuentran ya en su fase final, mientras que la Policía ha citado a declarar a ocho personas por presunta negligencia, según ha informado la agencia oficial de noticias Xinhua.
El suceso se produjo en un taller perteneciente a la empresa “Changsha Liuyang Huasheng Fireworks Manufacturing and Display”. Tras la explosión, las autoridades ordenaron la suspensión temporal de la actividad en las fábricas de fuegos artificiales de la zona, un área reconocida precisamente por el peso de este sector industrial.