El Ejecutivo de la República Checa ha llamado a consultas al embajador ruso en Praga, Alexander Zmejevsky, en respuesta a las recientes advertencias formuladas por el Kremlin sobre la posibilidad de que varias compañías europeas, incluida una checa, puedan ser "potenciales objetivos" por su apoyo a la producción de drones ucranianos.
En la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, las autoridades checas han expresado a Zmejevsky su "enérgica protesta" ante estas últimas "amenazas" y ante las posteriores declaraciones del expresidente ruso y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad, Dimitri Medvedev.
"Este tipo de retórica contra República Checa, las entidades checas y contra nuestros aliados es totalmente inaceptable", ha subrayado este lunes el Ministerio de Exteriores en un breve comunicado, en el que recalca que la guerra de Rusia contra Ucrania "ha provocado un grave deterioro de la situación de seguridad en Europa".
El miércoles pasado, el Ministerio de Defensa ruso difundió un listado con alrededor de una veintena de firmas europeas que, según Moscú, cooperan con la industria armamentística ucraniana en la producción de drones. Entre ellas figura la española UAV Navigation, del grupo Oesía, a las que Medvedev calificó de "potenciales objetivos".
En dicho documento, Moscú identifica con nombres y direcciones once filiales de empresas ucranianas en territorio europeo y otras diez compañías que suministran componentes para la fabricación de drones. En el caso de Oesía, se trata de receptores de radionavegación espacial.
Para las autoridades rusas, esta cooperación "conlleva consecuencias impredecibles" y representa "un paso deliberado" hacia "una escalada drástica de la situación militar y política en todo el continente europeo, cuyos líderes, apunta "están arrastrando cada vez más a estos países a la guerra con Rusia".