Las autoridades de China han manifestado este lunes su “preocupación” por la escalada de tensión tras la captura por parte de Estados Unidos de un carguero iraní durante el fin de semana en el golfo de Omán, por lo que han instado a todas las partes a “mantener el alto el fuego” y “evitar que se reanude el conflicto” en la región.
El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Guo Jiakun, ha subrayado en un comunicado la necesidad de “mantener la tregua y las negociaciones” abiertas entre Irán y Estados Unidos, al tiempo que ha reiterado la voluntad de Pekín de “contribuir” a dichas conversaciones, de acuerdo con informaciones del diario ‘Global Times’.
“Expresamos nuestra preocupación por la intercepción forzada de un buque por parte de Estados Unidos”, ha indicado, después de que las autoridades iraníes hayan prometido responder a esta acción y la hayan descrito como “piratería”. Este episodio ha llevado a Teherán a advertir de que no acudirá a una nueva ronda de diálogo, mientras Washington sostiene que el barco fue avisado durante horas sin recibir contestación.
En esta línea, Guo ha señalado que la situación en el estrecho de Ormuz continúa siendo “compleja” y “sensible”, por lo que ha reclamado a las partes que actúen con “responsabilidad, respetando el acuerdo y evitando provocar conflictos o aumentar la tensión”. “Deben crear condiciones necesarias para la reanudación de la navegación normal en el estrecho”, ha añadido.
El ataque y la posterior captura del buque iraní ‘Touska’ se produjeron en pleno bloqueo impuesto por Estados Unidos al estrecho de Ormuz, una medida que Washington ha mantenido incluso después de que Irán anunciara el levantamiento de sus restricciones a la navegación en la zona, siempre coordinada con sus Fuerzas Armadas, tras la entrada en vigor de un alto el fuego en Líbano.
La negativa del presidente estadounidense, Donald Trump, a retirar dicho bloqueo pese al gesto de Teherán llevó a las autoridades iraníes a denunciar una vulneración de los acuerdos alcanzados para iniciar conversaciones de paz, lo que ha puesto en entredicho la celebración de una segunda ronda de contactos esta semana en Islamabad, capital de Pakistán.