Las autoridades de Corea del Norte han comunicado este viernes su intención de poner en servicio antes de que termine el año un nuevo sistema de artillería con obuses autopropulsados en la franja limítrofe con Corea del Sur.
Según la agencia estatal norcoreana KCNA, el líder del país, Kim Jong Un, ha acudido esta semana a una fábrica de munición para supervisar la producción de este nuevo obús autopropulsado, destinado a reforzar las unidades de artillería desplegadas en la zona fronteriza entre ambas Coreas.
Este nuevo armamento tendría un alcance superior a los 60 kilómetros, lo que permitiría que Seúl, la capital surcoreana, quedara al alcance de las posiciones norcoreanas de primera línea, un hecho que podría avivar la controversia en Corea del Sur.
Durante su visita, el dirigente norcoreano subrayó que este año 2026 también “marcará un avance sin precedentes en la lucha por fortalecer la capacidad de defensa nacional del país”, y llamó a conseguir “éxitos significativos cada día” mediante la intensificación de los esfuerzos para “mejorar la preparación militar”.